
Aunque en Dinamarca la población con problemas de obesidad representa menos de un 10% del total, el gobierno danés quiere evitar que esta cifra se eleve y llegue a equipararse a la que ya sufren otros países -como Estados Unidos, Inglaterra y recientemente España- legislando un nuevo impuesto a los productos que contienen un exceso de grasa.
A partir del 1 de octubre los daneses han visto como aumentaban los precios de productos ricos en grasas saturadas, a los que los investigadores del Denmark's Institute of Food and Resource Economics (Instituto Danés de la Alimentación y Recursos Económicos) atribuyen la causa de al menos un 4% de las muertes prematuras en este país.