El conocido cocinero español José Andrés, establecido hace años en Estados Unidos, ha añadido un nuevo negocio a su larga lista de establecimientos abiertos en diferentes ciudades de este país: el ‘Food Truck Pepe’, un ‘camión comida’ que sirve pinchos, tapas y montaditos por las calles de Washington.El nuevo bar móvil del reciente ganador del premio ‘Cocinero del año USA’ por la Fundación James Beard comenzó su andadura ayer martes, con buenas críticas por parte de sus primeros clientes, como algunos destacaban en Twitter, red social en la que con tan solo un día de vida el Food Truck Pepe (@pepefoodtruck) ha conseguido ya 2.137 seguidores.
“Yo era escéptica con el pequeño y delgado sándwich, pero la hamburguesa de butifarra de @pepefoodtruck por @chefjoseandres tiene tanto sabor. ¡Deliciosa!” decía ayer @ReignOfApril.
O como reconocía @amirimizan: “@pepefoodtruck No suelo comer jamón, pero aquel sándwich de carne y jamón era imponente. Supongo que he hecho una excepción. ¡Artesanía de calidad!”.
“Es como tener un juguete”
Según informa huffingtonpost.com, en una rueda de prensa ofrecida el pasado lunes, el día antes de su apertura, Jose Andrés comentaba sobre el camión: “Es como tener un juguete. Creo que cada cocinero debería tener un camión comida. Es una buena forma de probar el mercado, de invertir para conseguir futuros clientes en tu restaurante.”
Sin embargo, a la pregunta de si eso significaba que usaría el camión para testar nuevos platos que posteriormente ofrecería en sus restaurantes, el chef respondía: “No, en absoluto. Espero usar el camión para investigar perfiles de sabor populares, que podrían traducirse en platos en los restaurantes.”
Jose Andrés animaba a otros negocios de hostelería a usar este sistema: “Si yo fuera McDonalds, tendría 10 o 20 o 30 de estos camiones que prueban cosas nuevas”.
Menú de baguettes gourmet
El menú consta de una selección de ‘flautas’, baguettes largas, delgadas, llenas de una gran variedad de ingredientes. Entre ellas, un Pepito de Ibérico al precio de 20 dólares, que probablemente es el artículo más caro a la venta en un camión comida en Washington D.C., o una flauta de Langosta Roja, a 15 dólares.
El resto del menú es más accesible, con precios entre 8 y 14 dólares. Hay también una sopa de pollo con pasta y dos bebidas no alcohólicas, sangría y Pepe tonic. Para postre, un sándwich de helado de avellana y chocolate.








