Un alimento que ha formado parte de la dieta asiática desde hace siglos y que durante las últimas tres décadas ha aumentado exponencialmente su consumo en Europa, que en ese periodo ha incrementado su producción en casi un 400 %.

Son las algas, un alimento cuyo interés no para de aumentar gracias, no solo a los beneficios que aporta a la salud humana, sino por el impacto positivo que tienen para el medioambiente: cultivarlas es sostenible, capturan CO2 y, además, oxigenan las aguas, lo que favorece la biodiversidad de los entornos acuáticos.

Así lo explican desde la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), cuya profesora colaboradora de los Estudios de Ciencias de la Salud, Aida Serra, explica que “las algas son una fuente rica en nutrientes y se han vuelto cada vez más populares en la gastronomía europea por su sabor único y sus beneficios para la salud. Ayudan a la regulación intestinal y son antiinflamatorias y antioxidantes. Además, contienen proteínas de alta calidad y muy pocas grasas, lo que las convierte en un alimento muy interesante».

Las algas y sus beneficios para la salud

Según la experta de la UOC, el consumo de algas puede tener varios beneficios para la salud gracias a su contenido nutricional excepcional:

  • Son una fuente excelente de varios nutrientes importantes, como las vitaminas A, C y varias del grupo B; minerales, como el yodo, el hierro, el calcio y el magnesio; proteínas, y también fibra. Además, las algas contienen antioxidantes, como los flavonoides, que tienen un impacto muy positivo para la salud, sobre todo en enfermedades crónicas.
  • Son muy poco calóricas, igual que muchos vegetales.
  • Por su alto contenido en fibra, contribuyen a regular el tránsito intestinal.
  • Favorecen la salud cardiovascular gracias al hecho de que, a pesar de contener pocos lípidos, estos son ricos en grasas omega-3.
  • Presentan un alto contenido en minerales como el calcio, el fósforo y el potasio.

Aunque, además de todas estas propiedades beneficiosas para la salud, las algas contienen niveles elevados de yodo, por lo que hay que moderar su consumo y consultar con un profesional sanitario siempre que tengamos dudas. Además del yodo, y como pasa con determinados peces de mayor tamaño, las algas también pueden contener metales, por lo que es importante diversificar la dieta y evitar el consumo excesivo, como ocurre prácticamente con todos los alimentos.

Las algas y sus beneficios para el medioambiente

A estos beneficios para la salud se le suma su impacto medioambiental positivo:

  • Al hacer la fotosíntesis, como las plantas, las algas capturan CO2 y contribuyen a reducir la concentración de este compuesto en la atmósfera.
  • Además, las algas producen oxígeno, lo que mejora el balance de gases atmosféricos y oxigena el agua, tanto dulce como salada, y beneficia las especies que viven en ese hábitat.
  • Pueden ser una forma sostenible de producir alimentos, puesto que requieren pocos recursos, sobre todo hídricos y del suelo, por lo que tienen poca huella ambiental en comparación con la producción de carne u otros productos de origen animal.
Resumen
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El consumo de algas, un buen aliado para la salud y el medioambiente
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Un alimento que ha formado parte de la dieta asiática desde hace siglos y que durante las últimas tres décadas ha aumentado exponencialmente su consumo en Europa, que en ese periodo ha incrementado su producción en casi un 400 %.
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