Cada tercer sábado de mayo se celebra el Día Mundial del Whisky, uno de los emblemas de Escocia, que en esta ocasión será este próximo sábado 21, una jornada en la internacionalmente se rinde homenaje a este destilado de más de quince siglos de historia.

Desde que los primeros monjes comenzaran a producir whisky en los monasterios escoceses e irlandeses hasta nuestros días, las variedades y los términos para definirlo han ido ampliándose. Por eso, el whisky Premium de malta escocés The Glenrothes, coincidiendo con este Día Mundial de celebración, ha querido compartir las cinco claves para convertirte en un verdadero experto en whisky.

Cinco claves para ser experto en whisky

España, cuarto mayor importador del mundo. El whisky escocés es aclamado por sus excelentes características y por eso es uno de los más consumidos en todo el mundo. Dentro de este particular ranking, España se sitúa en el cuarto mayor consumidor de whisky escocés, según los datos facilitados por la Scotch Whisky Association correspondientes a las exportaciones de este tipo de destilado durante el año 2015. De hecho, el pasado año se importaron en España más de 58,3 millones de botellas de 70cl de las distintas variedades de whisky escocés. Una cifra nada desdeñable, ya que con el contenido de todas esas botellas podrían llenarse 16,3 piscinas olímpicas.

Perfil del consumidor: mujeres y hombres de 30 años. Es hora de desterrar el mito de que el whisky sólo lo disfrutan personas de mediana edad. El perfil del consumidor español ha ido variando en los últimos años y cada vez son más los jóvenes que optan por este destilado, tanto en combinado como en su modo clásico de consumo, el trago largo. De hecho, en España el whisky escocés es apreciado tanto por hombres como por mujeres a partir de 30 años que, progresivamente, van descubriendo destilados más complejos.

La madurez en el consumo del whisky se va alcanzando progresivamente y se pasa de la cantidad, a la calidad. Este es un hecho que le distingue del consumo masivo de otro tipo de destilados, como la ginebra. Además, conforme va madurando la percepción de la calidad whisky por parte del consumidor, el combinado pasa a un segundo plano y prima el destilado en su pura esencia.

El prefijo ‘glen’ o la importancia del agua. El agua es un elemento esencial en la elaboración del whisky. Sin agua el whisky no podría ser whisky, y está presente en todas las fases de producción. En el malteado se utiliza para humedecer la cebada; en la maceración se mezcla agua con la cebada malteada y triturada; una vez terminada la destilación se utiliza agua para reducir el volumen de alcohol a un 62% o 63%; y, finalmente, en el embotellado se vuelve a reducir el nivel de alcohol con agua.

Es por eso por lo que la mayor parte de las destilerías escocesas se sitúan en un glen (valle estrecho en gaélico). ¿Y cuál es la característica clave de un valle? La presencia de un río. El prefijo ‘glen’ determina que la destilería está ubicada en un valle, donde el agua fluye libre y es utilizada en todo el proceso de producción del whisky.

Single para ‘thinkers’, blended para ‘drinkers’. En palabras del embajador global de The Glenrothes, Ronnie Cox, el consumidor de whisky escocés se divide entre dos tipos, así que “los Single son para thinkers, mientras que los Blended son ideales para los drinkers”. El whisky escocés es una denominación común para cinco clases distintas de whisky que, según la Scotch Whisky Association, se agrupan en dos campos: los whiskies single y los blended. Los single malt son destilados por un único productor en un único lugar, mientras que los blended se elaboran mezclando destilados de varios productores. Esta última variedad surgió durante la Ley Seca de Estados Unidos, donde los consumidores no estaban acostumbrados a la potencia del sabor del whisky escocés y apostaron por mezclar varios tipos de whisky para refinar y suavizar así su sabor.

Por ello, el Single (tanto malt como grain) se consume solo y en pequeñas cantidades, mientras que el Blended (tanto malt, como grain o Scotch) es popularmente conocido por utilizarse en combinados sencillos hasta altas horas de la noche.

Diversidad de consumo. El whisky es una bebida que permite un abanico muy amplio de formas de consumo, todas ellas con un término concreto que las distingue y que permite pedir en un bar la medida y el modo de consumo apropiado para cada situación:

  • Whisky solo: los más puristas prefieren consumir el whisky sin ningún tipo de aditivo para poder apreciar cada uno de los matices.
  • Whisky con agua: el agua, elemento esencial en la producción del whisky, sigue teniendo un papel importante también en el momento de consumo. Para quienes prefieren tomar el whisky rebajado, añadirle un poco de agua es una buena opción, aunque genera una gran controversia.
  • Whisky on the rocks: un clásico por excelencia que hasta tiene un espacio dedicado en una mítica canción española. El whisky, con hielos, es una de las formas más consumidas.
  • En mixers: el ginger ale es uno de los mejores amigos del whisky, ya que potencia su sabor a la par que rebaja la gradación.
  • En cóctel: en los últimos años la coctelería ha apostado por el uso del whisky en sabrosos cócteles que sorprenden con sus variedades de sabor.
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Cómo ser experto en whisky en cinco sencillos pasos
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Cada tercer sábado de mayo se celebra el Día Mundial del Whisky, uno de los emblemas de Escocia, que en esta ocasión será este próximo sábado 21,
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