Cada año se desperdician millones de kilos de alimentos en España de los cuales un importante porcentaje corresponde a alimentos sin utilizar, que o bien se han estropeado en el proceso de distribución o se han tirado a la basura.
Con el objetivo de reducir este problema, el Gobierno ha impulsado la Ley de Prevención de las Pérdidas y el Desperdicio Alimentario que promueve actuaciones para evitar el desperdicio de alimentos en toda la cadena alimentaria.
En el ámbito doméstico no es sencillo cuantificar el despilfarro, sin embargo es posible evitarlo en gran medida a través de los hábitos de compra, manipulación y consumo que pueden predisponer al desperdicio, gestionando adecuadamente las sobras de los platos en lugar de tirarlas a la basura y preparando más a menudo platos de aprovechamiento como, por ejemplo, estas Croquetas de carne picada ya cocinada sobrante, en base a una receta ofrecida por la Indicación Geográfica Protegida (IGP) Carne de Ávila.
Croquetas de carne picada ya cocinada sobrante
INGREDIENTES
- Carne picada ya cocinada que nos haya sobrado de una receta anterior
- Leche
- Harina
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal y pimienta
- Huevos
- Pan rallado
ELABORACIÓN
Para la besamel, ponemos la sartén en el fuego con un poco de aceite y cuando esté caliente incorporamos la harina con una cuchara de madera, removiendo bien hasta que veamos que se va formando la masa y tostando la harina.
Añadimos la leche poco a poco, dejando que sea la masa la que la vaya absorbiendo, sin parar de remover hasta que esté cocida, salpimentando al gusto.
Cuando la besamel esté hecha, añadimos a la sartén la carne picada ya cocinada sobrante, mezclándola y rectificando de sal si fuera necesario.
Una vez lista la masa, la enfriamos en una fuente fuera de la nevera durante una hora. Después, la introducimos en la nevera cubierta con papel film, al menos durante 8 horas.
Pasado este tiempo, la sacamos de la nevera y, tras atemperar 10 minutos, vamos formando las croquetas, pasándolas primero por huevo y después por el pan rallado.
Una vez hechas las freímos en abundante aceite caliente y las vamos pasando a una fuente con papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.



