Tras el reciente anuncio por parte de la Academia Gallega de Gastronomía de la inauguración  antes de finales de este año de un museo de la gastronomía gallega en las instalaciones del Monasterio de Samos, en la provincia de Lugo, la nueva institución ha comenzado a recibir las primeras aportaciones de contenidos procedentes de particulares. […]

Tras el reciente anuncio por parte de la Academia Gallega de Gastronomía de la inauguración  antes de finales de este año de un museo de la gastronomía gallega en las instalaciones del Monasterio de Samos, en la provincia de Lugo, la nueva institución ha comenzado a recibir las primeras aportaciones de contenidos procedentes de particulares.

Dos pintores lucenses, Pedro Núñez y Víctor Fouz, quienes hace unos meses habían realizado una exposición conjunta en el claustro del monasterio, han cedido ahora un total de diez cuadros, nueve de ellos firmados por Núñez. El prior de Samos, José Luis Vélez, ha explicado que con anterioridad varios particulares habían cedido ya diversas piezas, entre ellas libros y utensilios relacionados con la tradicional matanza de la región.

El nuevo museo ocupará tres celdas del cenobio, cuya adecuación ya ha sido realizada, a falta únicamente del acondicionamiento final de los recintos para que puedan acoger las piezas y obras exhibidas.

Desde su anuncio, la Academia había solicitado la colaboración de instituciones y particulares para dotar el recinto de contenido relacionado con su temática gastronómica, señalando que las piezas cedidas – utensilios de cocina, recetas, publicaciones, maquinaria alimentaria, etc.- no perderán su propiedad y estará perfectamente identificada su procedencia.

Nuevos proyectos

Una vez puesto en marcha el nuevo museo, la Academia Gallega pondrá también en marcha otro proyecto de restauración de la antigua cocina del monasterio, situada en un emplazamiento exterior, denominado “el palomar”, un lugar al que fueron  trasladadas las antiguas cocinas en el siglo XVI, por temor a que se produjeran incendios.

El monasterio de San Julián de Samos, en la provincia de Lugo, fue fundado por la orden de los benedictinos. Después de asumir funciones como colegio de Teología y Filosofía, actualmente se trata de una de las paradas tradicionales del Camino de Santiago, para lo que cuenta con una popular hospedería.