La figura del oso pardo se convertirá en marca y símbolo de calidad para productos agroalimentarios artesanales y turísticos en la zona geográfica de Cordillera Cantábrica y Pirineos, gracias a un acuerdo firmado entre el MARM y la Fundación Oso Pardo cuyo objetivo es favorecer la conservación de esta especie animal y su hábitat, llevando […]

La figura del oso pardo se convertirá en marca y símbolo de calidad para productos agroalimentarios artesanales y turísticos en la zona geográfica de Cordillera Cantábrica y Pirineos, gracias a un acuerdo firmado entre el MARM y la Fundación Oso Pardo cuyo objetivo es favorecer la conservación de esta especie animal y su hábitat, llevando a cabo varias medidas que contribuyan al desarrollo económico de las zonas oseras, mediante rutas y como marca de calidad de los productos relacionados con esta zona.

El proyecto, financiado con 871.990 euros, se está desarrollando en las Comunidades Autónomas de Galicia, Cataluña, Principado de Asturias, Castilla y León, Cantabria, Navarra y Aragón, con la idea de integrar a la población en el medio rural y poner en marcha una verdadera política de desarrollo rural sostenible en las zonas de montaña afectadas.

Símbolo de calidad en productos agroalimentarios artesanales

En concreto, se están llevando a cabo tres tipos de actividades. Por un lado el impuso de la marca Territorio Oso para promocionar y favorecer diferentes productos agroalimentarios artesanales tradicionales y servicios de turismo activo sostenible originarios de la Cordillera Cantábrica y de los Pirineos.

Por otro lado, la Red de casas del Oso es un conjunto de centros temáticos relativos a la ecología y problemas de conservación del oso y sus relaciones con los humanos.

Y por último, la Red de Rutas del Oso, una serie de recorridos guiados con los que se pretende aunar la figura del oso como símbolo de naturaleza.

Estos proyectos piloto deben contribuir a la diversificación económica, a la modernización, a la mejora de la calidad de vida y a la multifuncionalidad del medio rural, generando un presente posible y atractivo para sus pobladores, más adaptado a este mundo cambiante y de acuerdo con las nuevas exigencias en materia de sostenibilidad y respeto al medio ambiente.