El resveratrol es una fitoalexina, es decir, un compuesto que producen las plantas como mecanismo de defensa ante distintas enfermedades o infecciones, como por ejemplo los hongos, actuando como un antioxidante. Pero no solo funciona para las plantas, sino también para las personas, y de ahí sus beneficios.

Quizás uno de los alimentos más conocidos por su alto contenido en resveratrol es la uva y, por lo tanto, el vino. Por ello, desde la Interprofesional del Vino de España (OIVE), han querido trasladar los beneficios para la salud que puede aportar el resveratrol y los productos que, además del vino, contienen este compuesto.

En cuanto a sus beneficios, como antioxidante ayuda a prevenir el desarrollo de algunas enfermedades crónicas, así como a ralentizar el proceso de envejecimiento. Pero, además, como revelan algunos estudios, el resveratrol tiene efectos antiinflamatorios, contribuye a una buena salud cerebral y protege al corazón de algunas enfermedades cardiovasculares. Su consumo también resulta positivo para la prevención de enfermedades como la diabetes y la obesidad e incluso se ha señalado su gran similitud con los estrógenos, siendo por tanto una gran ayuda durante la menopausia.

Sin embargo, los beneficios del resveratrol no acaban aquí ya que, aparte de influir en la salud, también nos ayuda a mantener una buena figura. Esto se debe a que puede mejorar la conversión de la grasa blanca en grasa parda y a que su gran poder antioxidante sea capaz de mejorar el rendimiento físico, la fuerza muscular y la función cardíaca.

Alimentos ricos en resveratrol

La uva y el vino. En el caso de la uva tinta, este compuesto se encuentra concretamente en su piel y, por extensión, en el vino tinto, ya que este se fermenta con la piel. El vino blanco también contiene resveratrol, aunque en una menor proporción. La uva y el vino son también ricos en otros polifenoles, que han sido asociados a una menor incidencia de enfermedades cardiovasculares.

Los frutos secos. En concreto encontramos dos frutos secos con alto contenido en resveratrol: las nueces y los cacahuetes. En el caso de los segundos, si los tomamos con su piel estaremos consumiendo más resveratrol. Son, además, fuente de grasas monoinsaturadas, una de las grasas saludables. Además, tanto los cacahuetes como las nueces son dos de los frutos secos con más proteínas, lo que ayuda al enriquecimiento de nuestra dieta.

Arándanos y otros frutos del bosque. Los arándonos son a veces definidos como una ‘superfruta’, un alimento libre de grasas y con grandes beneficios nutricionales, bajo en calorías pero rico en fibra. También son muy conocidos por su utilización durante las infecciones de orina. Todo esto sumado a la presencia del resveratrol y sus múltiples beneficios nos muestra que los arándanos son un complemento perfecto para nuestra dieta. Pero, además, hay otros frutos del bosque con alto contenido en resveratrol, como las moras, las frambuesas y las grosellas.

Chocolate negro. El cacao contiene resveratrol, por lo que al consumir chocolate estaríamos disfrutando de las bondades de este componente. Algunos de sus beneficios más destacados serían su riqueza en magnesio, hierro y en ácido oleico, que reduce el colesterol. También aporta energía y puede llegar a tener un efecto anticoagulante.

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Alimentos, además del vino, ricos en resveratrol
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El resveratrol es una fitoalexina, es decir, un compuesto que producen las plantas como mecanismo de defensa ante distintas enfermedades o infecciones, como por ejemplo los hongos, actuando como un antioxidante.
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