El té matcha está de moda, hasta el punto de que está teniendo un impacto real en el suministro global de este producto cuya producción depende prácticamente de Japón, y más concretamente de regiones como Kyoto y Uji, provocando escasez y presión en la oferta.

Y es que beber té matcha se ha consolidado como una de las tendencias por excelencia, no solo por su sabor característico, sino por sus múltiples beneficios antioxidantes, aunque prepararlo en casa con la misma calidad que en los establecimientos especializados no siempre es fácil.

Cómo preparar el té matcha en casa

Por ello, desde la cadena de restauración Rodilla han querido ofrecer una serie de consejos prácticos para evitar los errores más comunes y algunos trucos para dominar la técnica en casa:

  • No usar agua hirviendo. El principal error al preparar el té matcha es usar agua a 100 ºC. El calor extremo quema las hojas de té en polvo, intensificando dramáticamente su amargor y destruyendo parte de sus nutrientes. Lo correcto es utilizar agua caliente, pero no hirviendo, a una temperatura entre 70 ºC y 80 ºC. Si no tienes termómetro, simplemente hierve el agua y déjala reposar entre 30 y 60 segundos antes de usarla.
  • Tamizar el té antes de batirlo. Otro error es añadir el polvo de matcha directamente al agua. Así aparecen los temidos grumos, lo que afecta la textura y la liberación uniforme del sabor. Por ello, antes de añadir el agua, tamiza el polvo de matcha con un colador fino, como el de harina, directamente sobre el cuenco. Esto airea el polvo, previene los grumos y facilita la disolución.
  • Utilizar un mezclador adecuado. Remover con cuchara es un error, ya que impide conseguir la emulsión y la espuma característica. Si no disponemos del batidor tradicional de bambú (chasen), podemos utilizar un espumador de leche de mano o incluso una batidora pequeña de repostería, y batir de forma enérgica, en movimientos cortos y rápidos, hasta que la superficie adquiera una espuma fina y uniforme.

Per, además, hay quienes buscan suavizar el sabor intenso del té. Para lo darle un toque dulce sin azúcar podemos añadir una mínima cantidad de miel o sirope de arce, que ayuda a equilibrar el amargor sin enmascarar el sabor del matcha. Y para obtener la mejor textura debemos utilizar leches con mayor contenido graso, como la leche entera o la bebida de avena, que generan una espuma más densa y aportan una sensación más cremosa en boca. Además, la grasa de la leche neutraliza ligeramente la astringencia del té.

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Claves para preparar el té matcha en casa como un profesional
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Claves para preparar el té matcha en casa como un profesional
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El té matcha está de moda, hasta el punto de que está teniendo un impacto real en el suministro global de este producto cuya producción depende prácticamente de Japón, y más concretamente de regiones como Kyoto y Uji, provocando escasez y presión en la oferta.
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