El Proyecto de la nueva Ley de Parques Nacionales, aprobado el pasado viernes por el Consejo de Ministros, posibilita la realización de actividades medioambientales compatibles en los Parques. El texto introduce y regula el desarrollo sostenible de las comarcas donde se ubican los Parques, “propiciando la aparición de actividades compatibles y la creación de empleo […]

El Proyecto de la nueva Ley de Parques Nacionales, aprobado el pasado viernes por el Consejo de Ministros, posibilita la realización de actividades medioambientales compatibles en los Parques. El texto introduce y regula el desarrollo sostenible de las comarcas donde se ubican los Parques, “propiciando la aparición de actividades compatibles y la creación de empleo verde”.

Entre las principales novedades, la norma establece funciones de coordinación por parte de la Administración del Estado, con nuevas reglas de funcionamiento y crea una serie de órganos a estos efectos, como el Comité de Colaboración y Coordinación, y una Comisión de Coordinación específica para cada parque nacional cuya superficie supere el territorio de una Comunidad Autónoma.

El Estado asume el compromiso legal de garantizar la conservación de los espacios protegidos. De esta forma, la Administración del Estado podrá intervenir extraordinariamente en la gestión de los Parques, con actuaciones puntuales y extraordinarias cuando se detecte que el estado de conservación no responde a los mínimos establecidos.

Se incorpora la coordinación del Estado para garantizar la conservación integrada de los Parques Nacionales cuya superficie supera el territorio de una Comunidad Autónoma y para aquellos que tengan continuidad transfronteriza.

Además, la Administración del Estado podrá declarar el estado de emergencia medioambiental en los Parques Nacionales y actuar de manera inmediata en estos casos, para evitar daños irreversibles.

Con la nueva ley se simplifica el proceso de declaración de un Parque Nacional. También se establecen unos requisitos medioambientales más exigentes y se fijan la superficie mínima que debe tener el espacio a proteger. Así, los nuevos parques en territorio peninsular pasan de tener una superficie mínima de 15.000 ha. a 20.000 ha.).

‘Actividades compatibles’

 Por otro lado, la nueva norma posibilita la realización de actividades medioambientales compatibles en los Parques, respetando el objetivo primordial de conservación de los Parques Nacionales como lugares excepcionales.

En este sentido la ley no sólo se ocupa de los Parques sino de las personas que habitan o desarrollan su actividad en ellos, procurando su integración en la gestión del espacio protegido.

Por último, la ley introduce y regula el desarrollo sostenible de las comarcas donde se ubican los Parques Nacionales, “propiciando la aparición de actividades compatibles y la creación de empleo verde”.


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