La producción española de hortalizas en la campaña 2023-2024 superó los 8,3 millones de toneladas, un 1,7 % más que en el año anterior, y con un considerable aumento, además, de la balanza comercial con respecto a la media de las últimas cinco campañas, con un saldo entre exportaciones e importaciones superior a los 6500 millones de euros.
Los datos, ofrecidos por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, en una reunión mantenida hoy viernes con las organizaciones representativas del sector para hacer balance de la pasada campaña de hortalizas, indican:
En lo relativo a las hortalizas de invernadero, la campaña 2023-2024 estuvo marcada en su inicio por unas elevadas temperaturas, que obligaron a replantaciones y al retraso de la comercialización, y por una alta incidencia de plagas y enfermedades. A pesar de estas circunstancias, la campaña finalizó con una producción de casi 4,3 millones de toneladas, un 2,6 % más que la anterior. Destacan la producción de tomate y pimiento, con incrementos del 4,5 % y 3,6 %, respectivamente. La berenjena registra un notable incremento del 12,6 % aunque sólo representa el 7 % de la producción total. La única hortaliza en retroceder es el pepino, -3,8 %, mientras que la producción de calabacín se mantiene en niveles similares a la campaña anterior.
Y en cuanto a las hortalizas al aire libre, la producción de la campaña asciende super los 4 millones de toneladas, en línea con la campaña anterior. En este grupo destacan los crecimientos en cebolla, ajo y zanahoria (entre el 10 % y el 17 %).
España es el primer suministrador de hortalizas de la Unión Europea, con una cuota en los cinco principales productos (tomate, pimiento, calabacín, berenjena y pepino) del 35 %, tanto en volumen como en valor. En hortalizas al aire libre, la lechuga es el producto principal y supone más del 50 % del abastecimiento a la Unión Europea.


