La llamada “Xuntanza de emigrados gallegos en Cataluña” es una reunión que anualmente acoge en algún lugar de Galicia a emigrantes de esta región establecidos en Cataluña, en un acto organizado por  la Asociación Airiños da Nosa Galicia, afincada en Santa Coloma de Gramanet, Barcelona. En esta ocasión, más de un  centenar de personas disfrutaron […]

La llamada “Xuntanza de emigrados gallegos en Cataluña” es una reunión que anualmente acoge en algún lugar de Galicia a emigrantes de esta región establecidos en Cataluña, en un acto organizado por  la Asociación Airiños da Nosa Galicia, afincada en Santa Coloma de Gramanet, Barcelona.

En esta ocasión, más de un  centenar de personas disfrutaron de ese día el pasado viernes, en las instalaciones de las Bodegas Tapias Mariñán, con sede en Pazos, Verín (Orense), perteneciente a la Denominación de Origen Monterrei, coincidiendo con la celebración de su quinto aniversario. Unas bodegas que surgieron por iniciativa de dos hermanos gallegos afincados en Barcelona y vinculados al sector vitivinícola desde hace más de 10 años.

Según señalaba el presidente de la Asociación, Jesús López, este tipo de reuniones se van rotando por toda Galicia con un sencillo objetivo: “muchos de nosotros quedamos y coincidimos en Cataluña, pero siempre hace más ilusión reunirse en Galicia y disfrutar entre todos de un día juntos”, apuntaba Jesús López.

“Volver a Galicia y luchar por el futuro de esta tierra”

Por su parte, Manuel Blanco, gerente de la bodega, agradeció la participación de todos los asistentes e hizo un llamamiento a que “la gente que está fuera de Galicia, vuelva para Galicia y a que los viven aquí luchen por hacerse un futuro en esta tierra”.

Al acto estuvieron invitadas las autoridades locales de ayuntamientos de la Denominación, así como sus homólogos en Cataluña. Los participantes en la cita visitaron las instalaciones de la bodega y el viñedo, el resto de la jornada tuvo las características propias de una fiesta tradicional gallega, con música y gastronomía de la región, donde no faltó el inevitable pulpo, todo ello regado por una selección de vinos de la bodega anfitriona.