Incorporar el aceite de oliva virgen extra en diferentes momentos de nuestra rutina diaria es una forma excelente de aportar ácidos grasos saludables y antioxidantes al organismo.
Especialmente en estos momentos, con la vuelta al trabajo, los horarios, el colegio y las obligaciones del día a día, unas fechas para recuperar rutinas y volver a prestar más atención a lo que comemos. Frente a dietas de moda o grandes cambios, pequeños gestos cotidianos pueden marcar la diferencia: cocinar con buenos ingredientes, aumentar el consumo de frutas y verduras y elegir grasas de calidad.
El aceite de oliva virgen extra en la rutina diaria
Y es que el aceite de oliva virgen extra sigue siendo un pilar de la alimentación mediterránea, capaz de aportar sabor y valor nutricional a las recetas más sencillas. Por ello, desde Palacio de Los Olivos han querido ofrecer una serie de sugerencias para incorporar el aceite de oliva virgen extra en nuestra rutina diaria, sobre la base de que los expertos recomiendan consumir entre 1 y 2 cucharadas soperas al día, priorizando siempre su uso en crudo o con calor moderado.
- En el desayuno: una tostada de pan de calidad con tomate y un buen chorro de aceite de oliva virgen extra puede convertirse en una alternativa sencilla y sabrosa. Y si para empezar el día preferimos un batido verde o de frutas, añadir una cucharada de aceite apenas alterará el sabor y aportará una textura cremosa junto a grasas saludables.
- En las verduras: crudas, al vapor, a la plancha o asadas, el toque de unas gotas de virgen extra en el momento de servir potenciará sus sabores y aromas.
- En las ensaladas: además de aportar sabor, ayuda a integrar los diferentes ingredientes y convierte una ensalada sencilla en un plato mucho más completo desde el punto de vista gastronómico.
- En las legumbres: un hilo de aceite de oliva virgen extra en crudo sobre lentejas, garbanzos o alubias aporta untuosidad y un extra de sabor.
- Como toque final: pescado, carnes, cremas de verduras, hummus o incluso algunos quesos pueden mejorarse con unas gotas de un aceite premium justo antes de servir, un detalle que eleva significativamente el aroma del plato.
INFORMACIÓN DE SÍNTESIS
El aceite de oliva virgen extra es un pilar fundamental de la dieta mediterránea que aporta antioxidantes y ácidos grasos saludables. Para incorporarlo en la rutina diaria, los expertos recomiendan consumir entre una y dos cucharadas soperas al día, priorizando su uso en crudo o con calor moderado. Se puede añadir fácilmente en los desayunos, platos de verduras, ensaladas, legumbres o como toque final antes de servir carnes, pescados y cremas para potenciar su sabor y aroma.



