Las antiguas instalaciones del madrileño Cine Carlos III y sus correspondientes espacios comerciales, cerrados al público hace ya más de diez años, se convertirán en 2012 en Platea Madrid, el mayor espacio gastronómico de Europa, siguiendo los exitosos pasos del Mercado de San Miguel cuya inauguración en mayo de 2009 marcó sin duda un hito […]

Las antiguas instalaciones del madrileño Cine Carlos III y sus correspondientes espacios comerciales, cerrados al público hace ya más de diez años, se convertirán en 2012 en Platea Madrid, el mayor espacio gastronómico de Europa, siguiendo los exitosos pasos del Mercado de San Miguel cuya inauguración en mayo de 2009 marcó sin duda un hito y una indudable línea de tendencia en el sector.

Situado en una de las zonas más privilegiadas de Madrid, en plena plaza de Colón en el barrio de Salamanca, en un pequeño pasadizo entre la comercial calle de Goya y la de Hermosilla, el amplio espacio de más de 6.000 metros cuadrados que desde 1950 albergaba los cines, dará paso ahora a las mejores marcas y cadenas de productos gourmet y a los más reconocidos restaurantes y chefs del momento.

Una oferta que como quedó demostrado en el caso del Mercado de San Miguel, resulta tan atractiva en estos momentos en que la gastronomía se sitúa como uno de los negocios con más tirón popular, que justifica el desplazamiento del gran público hasta el mismo centro de Madrid.

Cuatro áreas diversificadas

Según las previsiones, Platea Madrid abrirá sus puertas en 2012 con una oferta diversificada de alto nivel, tanto por sus establecimientos de restauración como por las diversas propuestas de productos gourmet e incluso comidas elaboradas para llevar a casa, todo ello dentro de horario continuado, siguiendo la línea de apertura de los grandes centros comerciales.

Tanto el espacio correspondiente a los sótanos, que antiguamente ocupaba la famosa discoteca Cleofax, como la planta baja -la tradicional entrada a los cines que también contaba entonces con un espacio comercial- acogerán las diversas ofertas de degustación, tiendas de productos gourmet y menaje, etc.

La primera y segunda planta, que en su momento constituyeron los anfiteatros, se reconvertirán en cuatro lujosos restaurantes, mientras que en los pisos superiores se instalarán una coctelería (parece que la propuesta de los hermanos Adriá en Barcelona con 41º va calando) y diversas ofertas de pastelería y dulces.