La Secretaría General de Pesca ha reabierto la pesquería de anchoa para la flota de cerco del Cantábrico y noroeste tras aumentar su cuota, que en el total anual será ligeramente superior a la que se consumió en estas zonas en el periodo anterior.
La medida, que se publica hoy en el Boletín Oficial del Estado, significa que la flota de cerco del Cantábrico y noroeste podrá reanudar la pesquería de anchoa tras el incremento de 1569 toneladas en la cuota asignada por la Comisión Europea a España, con lo que se alcanzará un total de 2287 toneladas.
La pesca de anchoa en el Cantábrico y noroeste
Esta reapertura permitirá recuperar la actividad interrumpida el pasado 11 de agosto, cuando la flota tuvo que detener la pesca por haberse agotado la cuota provisional asignada de 718 toneladas, beneficiando principalmente a más de 50 buques gallegos con puerto base en A Coruña y Pontevedra. La pesquería de anchoa constituye una actividad esencial para la flota de cerco del Cantábrico y noroeste, no solo por su valor comercial, sino también por su aportación a la sostenibilidad del recurso y a la estabilidad de las empresas y tripulaciones que dependen de esta actividad.
La Comisión Europea ha fijado en 22 871 toneladas el Total Admisible de Capturas (TAC) de la anchoa en la zona 9a oeste —aguas del Atlántico frente a Galicia y Portugal— para el periodo comprendido entre el 1 de julio de 2025 y el 30 de junio de 2026, de acuerdo a la recomendación científica del Consejo Internacional para la Exploración del Mar (CIEM). De este total, 2287 toneladas corresponden a la flota del Cantábrico y Noroeste. Para garantizar la disponibilidad de la cuota durante toda la campaña, se establecen topes de captura semanales de 6000 kilos y 4000 kilos por buque, en función de su capacidad y número de tripulantes, a petición del propio sector.


