La villa de Almazán, en la provincia de Soria, acogerá la final de la próxima edición del Concurso Internacional de Pinchos y Tapas Medievales, que tendrá lugar en octubre de este año.
Así lo ha decidido la Asamblea Ordinaria la Red de Ciudades y Villas Medievales, una iniciativa turística que integra a siete municipios de España y Portugal con un importante patrimonio medieval —Almazán (Soria), Estella–Lizarra (Navarra), Hondarribia (Guipúzcoa), Jerez de los Caballeros (Badajoz), Laguardia (Álava), Marvão (Portugal) y Sigüenza (Guadalajara)— , y que anualmente celebra un concurso de tapas y pinchos para elegir el Chef Medieval del año.
Concurso Internacional de Pinchos y Tapas Medievales
De este modo, en 2025 la final del Concurso Internacional tendrá lugar en Almazán (Soria), villa que ya acogió una edición anterior en el año 2014. Será, como viene siendo habitual en los últimos años, en un fin de semana del mes de octubre aún por concretar.
La peculiaridad más diferenciadora de este certamen es que los pinchos y tapas a concurso deben ser, como indica su nombre, medievales, por lo que los chefs participantes cuentan con una importante limitación: en la elaboración de sus propuestas no pueden utilizar ingredientes posteriores al descubrimiento de América como, por ejemplo, tomate, pimientos, maíz, aguacate… ni tan siquiera la popular y tradicional patata.
Entre las propuestas presentadas en la pasada edición celebrada en Sigüenza (Guadalajara), algunas tan curiosas como Manjar de clérigo, un solomillo de cerdo aderezado con salsa de champiñones, jamón, leche y vino dulce sobre oblea de arroz, rematado con teja de queso y flores comestibles, Nevero medieval, trucha curada al Agraz Verjús y aroma de eneldo con compota de manzana asada, panceta ibérica a la llama, espuma de tártara y caviar de trucha ahumado sobre tosta de pan a la albahaca, Hormiga Pelegrina, una tortilla de camarones versión castellana con trigo antiguo negrillo, torreznillos de papada, cebolla roja de la huerta y alioli de ajo negro de Las Pedroñeras, o Crisol de cabrito, una base crujiente con melosidad de cabrito asado al horno tradicional de leña acompañado con una espuma de su propio jugo, gel de vino tinto de viñedos de Paganos y simulación de la tradicional ensalada de brotes frescos, entre otras.


