En muchas ocasiones se nos ha explicado por qué los alimentos ecológicos, locales y de temporada son los que mejor conforman una dieta ideal. Pero el sabor es también importante. Si los alimentos ecológicos no fueran sabrosos, toda esa información no nos terminaría de convencer. Y es que los alimentos “bio” no solo son también […]

En muchas ocasiones se nos ha explicado por qué los alimentos ecológicos, locales y de temporada son los que mejor conforman una dieta ideal. Pero el sabor es también importante. Si los alimentos ecológicos no fueran sabrosos, toda esa información no nos terminaría de convencer. Y es que los alimentos “bio” no solo son también sabrosos y gustosos, sino que son los mejores en el aspecto organoléptico.

Bajo este argumento, BioCultura, la feria de productos ecológicos y consumo responsable más importante de España, se traslada a las  instalaciones de Feria de Madrid- Ifema en su 27ª edición en Madrid, que se celebrará del 3 al 6 de noviembre próximo. Y lo hace con la intención de convertirse en un revulsivo para multiplicar el consumo interno y transformarse en la referencia internacional del arco mediterráneo. BioCultura apuesta por la alimentación “bio”, la ecología, la salud, la armonía y, claro, por el sabor.

Más de 17.000 referencias de productos de alimentación ecológica forman el mayor sector de la feria, acompañado de otros sectores como son productos para la higiene y la cosmética con ingredientes certificados; textil orgánico; ecomateriales, muebles y decoración para la vivienda; energías renovables; terapias y medicinas complementarias; ahorro y reciclaje; ecología; medio ambiente; turismo rural y casas de reposo; juguetes; artesanías; música; libros y revistas.

Valoración organoléptica y sensorial de alimentos ecológicos

La primera valoración organoléptica y sensorial de alimentos ecológicos en España fue realizada,  de modo independiente, por la Unión Española de Catadores. Su presidente Fernando Gurucharri, expresaba al respecto: “Para el experto catador, el olor y el sabor de los alimentos ecológicos se identifican con la pureza del suelo en el que han sido cultivados, muestran una mayor expresividad aromática y frutal, siendo sus cualidades organolépticas mucho más pronunciadas”.

Por su parte, Montse Escutia, secretaria general de la asociación Vida Sana, afirma también: “Efectivamente, los alimentos ecológicos son más sabrosos, más poderosos desde el punto de vista organoléptico. Es normal. Ya se trate de alimentos frescos o elaborados, vegetales o animales, son alimentos que están en consonancia con los ritmos de la Naturaleza y con formas de hacer más artesanas, naturales y decorosas. Es normal que exista una gran diferencia entre los alimentos ‘bio’ y los procedentes de la agroalimentación industrial”.

Los chefs también se apuntan

Cocineros como Josean Martínez, un joven chef leonés formado en las mejores cocinas de nuestro país, manifiesta que para poder realizar una cocina con aroma e identidad propia es necesario recurrir a los productos ecológicos. Los ecochefs están en boga. Cada vez más cocineros valoran la procedencia de los productos, cómo han sido elaborados, no ya sólo por cuestiones de salud, sino también de valoración organoléptica y de texturas.

Con estrellas Michelín o sin ellas, los chefs del sabor y de la calidad reconocen el valor de la producción ecológica sin ambigüedades. Santi Santamaría era uno de los defensores de los productos “bio”. Pero hay muchos más, como Agustín Martínez, del Ecobar de Madrid, Oriol Rovira de Els Casals, en Cataluña, o José Antonio Campoviejo, de El Corral del Indianu, en Asturias, entre otros.

Incluso el propio Ferran Adrià ha hablado maravillas de los alimentos orgánicos. Todos los ecochefs de Slow Food son también pregoneros de las virtudes de unos alimentos en armonía perfecta con la tierra. En 2010, el danés René Redzepi (NoMa), fue galardonado como el mejor restaurante del mundo, según la prestigiosa lista S. Pellegrino y se trata de un establecimiento donde sólo se elaboran recetas exclusivamente ecológicas.

El sabor de antes

Quien apuesta por los alimentos ecológicos suele apostar también por los alimentos locales y de temporada. El sabor de antes, el verdadero sabor de los alimentos. Porque los alimentos ecológicos locales y de temporada, antes de llegar a la mesa del consumidor, no han tenido que recorrer grandes distancias globales ni han sido almacenados durante mucho tiempo en cámaras frigoríficas. Llegan con más sabor, con más vitalidad, con más frescura, con el aroma de la temporada y el profundo olor de la tierra.