La riqueza micológica de Castilla y León, la región más extensa de Europa, y la larga y variada tradición gastronómica de esta zona cristalizan, desde hace años, en las Jornadas gastromicológicas Buscasetas, con cientos de menús micológicos que en cada edición dejan nuevas y deliciosas recetas seteras.
Una región en la que la variedad de la oferta está garantizada dada la enorme cantidad de especies micológicas que crecen en los bosques, montes, riberas y campos de las muchas comarcas seteras de Castilla y León. De hecho, el turismo micológico es una opción en crecimiento, una modalidad que está contribuyendo a la puesta en valor de los bosques, resaltando su aspecto recreativo y de sostenibilidad, con una repercusión directa en las economías del medio rural y contribuyendo a desestacionalizar la oferta turística.
En esta línea, Buscasetas se ha convertido en el más grande de los encuentros culinarios celebrados en España, dado el número de participantes —hasta 250 establecimientos—, la extensión geográfica de la región —más de 94.000 kilómetros cuadrados en las nueve provincias de Castilla y León— y, principalmente, el número de menús micológicos servidos. Además de ser la mejor excusa par conocer (o revisitar) el rico y vasto patrimonio monumental, histórico, natural y gastronómico que atesora Castilla y León.
Y en cada edición deja una colección de selección de platos de los menús ofertados en los que los boletus, níscalos, amanitas, senderuelas, colmenillas, trompetas negras, champiñones… son el denominador común y exponente del alto nivel de la cocina castellana y leonesa. Propuestas como esta Crema de Setas o Sopa de invierno, una receta de María José Hernández (Menganita de Cual, Valladolid).
Crema de setas
INGREDIENTES
- Setas: 200 g setas shiitake, 100 g de boletus
- Hortalizas: 1 cebolla, 1 diente de ajo, ½ nabo, 1 tallo de apio, 2 zanahorias, 1 patata, 150 g de calabaza pelada, la parte blanca de un puerro.
- 1 litro de caldo de pollo
- 150 cl de nata para cocinar
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal y pimienta recién molida
- Una pizca de nuez moscada molida
ELABORACIÓN
Lavamos, pelamos y troceamos en dados pequeños las verduras (al apio es recomendable quitarle los hilos).
En una cazuela con aceite de oliva pochamos la cebolla picada con el diente de ajo y el puerro cortado en rodajas finas. Luego añadimos el apio, la zanahoria, la patata, la calabaza y las setas, todo limpio y troceado, salamos y seguimos rehogando otros 15 minutos a fuego lento.
Cubrimos las verduras con el caldo, añadimos la pimienta y nuez moscada y dejamos cocer a fuego medio unos 45 minutos, o hasta que todo quede muy tierno, mejor con la cazuela tapada.
Retiramos del fuego, añadimos la nata y trituramos con la batidora hasta que quede una crema bien fina, aunque podemos rectificar la textura al gusto añadiendo un poco más de caldo o nata.

