El MARM ha ampliado el número de especies que distribuyen sus posibilidades de pesca entre las distintas modalidades censadas en el caladero nacional, a través de dos Órdenes Ministeriales de próxima publicación en el BOE y que son fruto de varios meses de trabajos con el sector y las Comunidades Autónomas, distribuyen las posibilidades de […]

El MARM ha ampliado el número de especies que distribuyen sus posibilidades de pesca entre las distintas modalidades censadas en el caladero nacional, a través de dos Órdenes Ministeriales de próxima publicación en el BOE y que son fruto de varios meses de trabajos con el sector y las Comunidades Autónomas, distribuyen las posibilidades de pesca de cinco especies: por un lado, bacaladilla, cigala y gallo. Por otro, jurel y rape.

La decisión responde al interés del propio sector pesquero español de gestionar por modalidades las posibilidades de pesca asignadas en el caladero nacional de las diferentes especies así como a la experiencia adquirida con la merluza y la caballa que ha resultado muy satisfactoria.

Con estas dos Órdenes Ministeriales se podrán establecer medidas técnicas que favorezcan una gestión más adecuada de los recursos pesqueros y un mayor control de las posibilidades de pesca asignadas a España para evitar situaciones de sobrepesca.

La Comisión Europea aplaude la iniciativa

La Comisión Europea ha felicitado a España por esta iniciativa dado que viene solicitando a los Estados Miembros de la UE el establecimiento de sistemas de control en aras a garantizar el cumplimiento de las normas de la Política Pesquera Común e impedir sobrepasamientos.

La distribución de las posibilidades de pesca que contemplan las Órdenes Ministeriales se ha efectuado de acuerdo con los porcentajes obtenidos de las informaciones de que dispone la Secretaría General del Mar, correspondientes al periodo 2002-2009, tal y como se recoge en la Ley de Pesca Marítima y en el reglamento comunitario de control.

A su vez, estos datos han sido modulados para tener en cuenta los aspectos socio-económicos de las flotas implicadas en las distintas pesquerías y, además, en el caso del stock del rape, la dependencia de las diferentes flotas respecto a esta especie.

Las nuevas propuestas distribuyen globalmente las posibilidades de pesca entre las modalidades de arrastre (75% de actividad pesquera), artes menores (20%) y Golfo de Cádiz. En este caladero se permite una gestión independiente como ha solicitado reiteradamente el sector pesquero andaluz.

Con respecto a la Orden del jurel y el rape, a petición del sector de la bajura, en concreto cerco y rasco, se han incorporado modificaciones a los porcentajes establecidos con la finalidad de mejorar las condiciones en las que estas dos modalidades desarrollan su actividad.

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