Responsables del Laboratorio de Sistemas Alimenticios de la Nasa han informado recientemente de que en las futuras misiones tripuladas a Marte, el organismo espacial norteamericano exigirá a los astronautas conocimientos de agricultura y gastronomía, ya que durante sus largos desplazamientos deberán cultivar y cocinar ellos mismos sus propios alimentos. En los viajes que actualmente se […]

Responsables del Laboratorio de Sistemas Alimenticios de la Nasa han informado recientemente de que en las futuras misiones tripuladas a Marte, el organismo espacial norteamericano exigirá a los astronautas conocimientos de agricultura y gastronomía, ya que durante sus largos desplazamientos deberán cultivar y cocinar ellos mismos sus propios alimentos.

En los viajes que actualmente se están realizando con destino a la Estación Espacial Internacional (EEI) los astronautas viajan acompañados de una carga de comida que supone un total de 1,7 kilos por persona y día. Sin embargo, esta previsión de alimentos sería imposible de llevar a cabo en los futuros viajes a Marte, ya que la duración del viaje, entre ida y vuelta, se estima que podría tener una duración de cinco años, lo que significaría una carga para la nave de alrededor de 3,7 toneladas de peso.

En el transcurso del Encuentro Nacional de la Sociedad de Química de EE.UU. celebrado recientemente en la ciudad norteamericana de Denver, Colorado, la científica del Laboratorio de Sistemas Alimenticios de la NASA, Maya R. Cooper, adelantó que entre las propuestas en las que están trabajando para solucionar este aspecto logístico contemplan la posibilidad de que sean los propios tripulantes quienes cultiven los alimentos y preparen su comida.

La alimentación, uno de los mayores retos del proyecto

Cooper reconocía que la cuestión de la alimentación durante un plazo de tiempo tan largo está suponiendo uno de los mayores retos del proyecto: «Ahora mismo contemplamos la posibilidad de desarrollar un sistema biorregenerativo que incluya el cultivo de alimentos en el espacio y la posibilidad de enviar grandes cantidades de productos al hábitat del planeta Marte».

Las primeras investigaciones se están centrando en el cultivo de una serie de productos básicos – lechuga, espinaca, zanahoria, cebollas, rábanos, pimientos, fresas, plantas aromáticas y repollo- que además de cumplir su misión alimentaria contribuirían en la aportación de oxígeno y purificación del aire al eliminar el dióxido de carbono generado por los tripulantes.

Una solución que exigirá una preparación específica de los astronautas en cuanto a agricultura, alimentación, procesamiento de los productos y finalmente su propia elaboración en cocina, que hasta ahora no habían sido necesarios para la realización de las anteriores misiones espaciales.