Una de las macrotendencias del sector, que se prevé que a lo largo de este año coja aún más fuerza, es el ready to eat, un concepto que refleja el cambio de hábitos de consumo actual.
Y es que el segmento de platos preparados, que ha tenido un crecimiento del 41,5 % entre 2018 y 2023, según los datos aportados por el Ministerio, se ha convertido en una nueva opción para incrementar la rentabilidad de los negocios Horeca por el cambio de hábitos de consumo y la inflación.
Platos ready to eat
Una de las macrotendencias que se están viendo en la hostelería este 2025 y que será debatida en la próxima edición de HIP–Horeca Professional Expo —del 10 al 12 de marzo en Ifema Madrid—, cuyo crecimiento viene dado principalmente por la transformación de las prioridades de los consumidores, que prefieren descargarse de obligaciones diarias reduciendo el tiempo dedicado a cocinar, independientemente de la edad.
Además, los precios en la distribución alimentaria se mantienen más estables, lo que facilita que, en un entorno de inflación, el consumidor opte por lo que está listo para comer, que, de la misma manera, se puede percibir como saludable.
Estos factores llevan a que el retail sea el principal impulsor del ready to eat, estimulando la innovación tanto en la parte de producto como de packaging o de experiencia. Según datos de la consultora internacional Circana, el pasado año 2024 este nicho generaba ya 1848 millones de euros al año, con una previsión al alza.


