A finales del próximo mes de noviembre entrará en vigor el nuevo Sistema de Depósito, Devolución y Retorno de envases (SDDR), un modelo de reciclaje en el que el consumidor paga una pequeña fianza o depósito al comprar una bebida envasada, que se le reembolsa íntegramente al devolver el envase vacío en un punto de recogida autorizado.
El nuevo sistema, que fue aprobado en diciembre de 2022 con un amplio margen para su puesta en marcha definitiva, tiene como función complementar al actual contenedor amarillo para optimizar la economía circular y lograr tasas de reciclaje de materiales limpios cuyo objetivo se ha marcado por encima del 90 %.
SDDR, nuevo Sistema de Depósito, Devolución y Retorno de envases
Un tema sobre el que la Confederación Española de Cooperativas de Consumidores y Usuarios (HISPACOOP) ha realizado un estudio sobre su implantación, desde la visión de los consumidores, que analiza por primera vez en España el grado de conocimiento, la aceptación y las preferencias de la ciudadanía ante la próxima puesta en marcha del Sistema de Depósito, Devolución y Retorno.
La investigación, titulada Las personas consumidoras ante la implantación del SDDR, está basada en 1600 encuestas telefónicas a población mayor de 18 años realizadas entre el 9 y el 26 de mayo de 2026, y sus principales conclusiones son:
La primera es que existe ya una cultura doméstica de separación de residuos consolidada, puesto que el 86 % separa en casa los envases de plástico, metálicos y briks y el 87 % utiliza al menos una vez por semana el contenedor amarillo.
El estudio constata, además, que conservar los envases sin aplastar no supondría un problema de espacio para la mayoría de las personas, dado que cada hogar dispone, por término medio, de 3,5 cubos o espacios diferentes para separar, y solo un 12 % reconoce que no podría guardarlos.
Los datos confirman también un respaldo social amplio al futuro sistema: una vez explicado su funcionamiento, el 71 % de los encuestados apoya su implantación frente al 16 % que lo rechaza. Ese respaldo se fundamenta en la percepción de los beneficios ambientales y colectivos del modelo, mientras que la oposición se ancla en fricciones logísticas y económicas. Entre las motivaciones para sumarse al SDDR, la ecológica es la principal (43 %), seguida muy de cerca por la económica (38 %).
En cuanto al diseño operativo, se asocia la devolución al momento de la compra: el 87 % prefiere entregar los envases en supermercados o tiendas de proximidad y el 83 % aprovecharía esa misma ocasión para hacerlo. La conclusión es que la devolución debe ocurrir donde ocurre la compra, sin desplazamientos adicionales y de forma integrada en las rutinas habituales.
A ello se suma la preferencia por fórmulas de reembolso inmediato del depósito, como las transacciones digitales inmediatas (Bizum) o la devolución en metálico directamente en caja, frente a opciones más demoradas. La liquidez y la inmediatez generan confianza, y la transparencia en la recuperación del depósito se perfila como uno de los activos fundamentales para la aceptación del sistema.
El estudio también pone el foco en los posibles cambios en la conducta de compra: un 26 % de los encuestados modificaría sus hábitos eligiendo productos con envase de menor depósito si este variara según tamaño o material. Aunque predomina la estabilidad en los hábitos de consumo, el dato apunta a un posible desplazamiento de la demanda hacia envases sin depósito, con ventaja potencial para el vidrio, un efecto que el sistema debería vigilar a corto y medio plazo para evitar distorsiones.
Frente al temor de que el nuevo sistema desplace otros hábitos de separación, los datos lo descartan con claridad: solo un 2 % de las personas dejaría de separar el resto de los envases no sujetos al SDDR.
Y, finalmente, el estudio concluye que el principal desafío está la información y la comunicación: un 77 % manifiesta algún tipo de duda sobre el SDDR, referida fundamentalmente a su funcionamiento, su implementación y la logística general. El apoyo, por tanto, existe, sino que falta información.
INFORMACIÓN DE SÍNTESIS
A finales del próximo noviembre entrará en vigor en España el Sistema de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR). Un estudio de HISPACOOP basado en 1600 encuestas analiza la percepción ciudadana ante este modelo. Los datos reflejan que los consumidores cuentan con una cultura doméstica de reciclaje consolidada. Además, conservar los envases vacíos sin aplastar no supondrá un problema de espacio para la mayoría. Tras conocer su funcionamiento, el futuro sistema cuenta con un amplio respaldo social del 71 %.



