La próxima edición de Salón Gourmets acogerá la primera edición del Campeonato Mundial de Escanciado – Sidra de Asturias, un certamen en el que participarán un total de veinticuatro concursantes y se escanciarán setenta y seis variedades de sidra.
La cita será en el próximo 18 de abril en el Aula Gourmets del Salón Gourmets, en Ifema Madrid, y será la primera vez que el Salón celebre este concurso en el que los participantes tendrán que demostrar su destreza, habilidad y precisión a la hora de escanciar. Participarán veinticuatro concursantes: dieciséis de ellos son los primeros clasificados del campeonato regional de Asturias 2022, otros dos han sido invitados por la organización y los seis restantes serán escogidos por la Asociación de Escanciadores de Sidra de Asturias (AESA) mediante un proceso de selección entre todas las candidaturas presentadas.
El jurado, que estará compuesto por expertos del sector y críticos gastronómicos, valorará diferentes aspectos como el machaque —conseguir que la sidra caiga en el borde del recipiente— y la entrega del vaso, la postura del aspirante o cómo maneja la botella, así como su técnica, estilo y limpieza a la hora de ejecutar.
El escanciado en Asturias
El escanciado o arte de tirar perfectamente la sidra está ligado indisolublemente y durante siglos a la cultura de Asturias y se considera una imagen icónica de esta región, un acto que surgió con la intención de simular la acción de espichar el tonel en el llagar. Para despertar el carbónico y alcanzar la frescura de su sabor, la sidra natural tradicional debe ser servida utilizando una técnica muy particular, el escanciado, que requiere una considerable habilidad y precisión. Una buena materia prima y su trato es importante para conseguir un buen resultado. Es necesario que el establecimiento almacene la sidra en un lugar frasco y cuando vaya a servirla, su temperatura sea de entre 12 ºC y 14 ºC.
Durante décadas los escanciadores han conseguido llevar la sidra natural tradicional al punto máximo de calidad con esta técnica que mejora notablemente el sabor y aroma de este tipo de sidra. Se deben usar unos vasos específicos para ello, vasos de sidra, con un grosor de cristal lo más fino posible y la cantidad de sidra escanciada —esto se denomina ‘culín’ o ‘culete’—, no debería ser inferior a 100 ml.
El escanciado implica adoptar una postura recta sosteniendo la botella alta sobre la cabeza y el vaso inclinado debajo de la cintura, en el centro del cuerpo, de forma que el chorro de sidra debe ser recto y caer en el borde del vaso, despertando las mejores cualidades de esta bebida refrescante. Una vez vertido en el vaso se debe beber inmediatamente de forma continuada para disfrutar del sabor de las burbujas que han sido vitalizadas por el escanciado. Actualmente, cada bebedor usa un vaso de forma individual, pero la botella se suele compartir, llegando a ser la medida ideal de la botella seis culines de sidra.


