La superficie de cultivo en España en 2021 se mantuvo sin apenas variación, con un aumento progresivo de los cultivos leñosos (0,84 %) y los prados y pastos (0,86 %) en detrimento de la tierra arable (-0,73 %), un incremento debido a la expansión del almendro y pistacho, y el descenso de las tierras de barbecho.

Así se recoge en la Encuesta sobre Superficies y Rendimientos de Cultivo de España (Esyrce), publicada por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, un estudio basado en una investigación en campo en el que, desde 1990, se toma información directamente a pie de parcela en una muestra georreferenciada de todo el territorio nacional en los meses de mayo a septiembre.

La superficie de cultivo en España

Y los principales datos de esta última edición de la encuesta para 2021, que muestran una marcada estabilidad, son:

  • Dentro de las tierras arables se aprecia una ligera subida de la superficie de cultivos herbáceos (1,41 %), frente a un descenso de las tierras dedicadas a barbechos (-6,61 %).
  • El incremento reflejado por la encuesta en cultivos leñosos se debe a la expansión de almendro y pistacho, seguidos, en menor medida, por aguacate, mango y frambueso. Los frutales cítricos experimentaron un incremento muy leve y el olivar creció en la categoría destinada a almazara.
  • Por el contrario, descendió la superficie dedicada al cultivo de tubérculos, especies forrajeras e industriales.

En cuanto a la evolución de la superficie de tierras de cultivo:

  • Las tierras de cultivo presentan una marcada estabilidad y se situaron en 2021 en 16 902 421 hectáreas, 27 977 hectáreas menos que en 2020 (-0,16 %), de las que 11 373 086 (67,3 %) corresponden a tierra arable, 5 349 622 (31,7 %) a cultivos leñosos y 179 713 (1,1 %) a otras tierras de cultivo.
  • Se observa un aumento de la superficie cultivada frente al descenso de las tierras de barbecho. En concreto, entre el año 2020 y el año 2021 la superficie de cultivos leñosos aumentó un 0,84 %, y la de cultivos herbáceos aumentó en un 1,41 %. El barbecho redujo un 6,61 % su superficie en el último año, mientras que las tierras cultivadas aumentaron un 1,18 %.

En relación a la tierra arable:

  • La superficie de tierra arable incluye los cultivos herbáceos y los barbechos. Las herbáceas han subido un 1,41 % su superficie. Destaca sobre todo el aumento de hortalizas que presentan cerca de un 9% más de superficie que en el año 2020. En el grupo de tubérculos, se produjo un considerable descenso (-10,16 %), que en términos absolutos suponen algo más de 5000 hectáreas de superficie menos que en el año anterior.
  • En el grupo de los cereales se refleja un aumento, en su conjunto, del 1,78 %, a pesar del descenso de cultivos como el trigo duro, la cebada de dos carreras u otros cereales para grano. Esta subida se debe a la ampliación en cerca de 200 000 hectáreas de trigo blando, del aumento de superficie de triticale y, también, al auge de la superficie de quinoa. El maíz subió, y el sorgo descendió en algo más del 11 %. El arroz sigue la tendencia de descenso de años anteriores, como consecuencia de la sequía en Andalucía y Extremadura y de las intensas lluvias en el Delta del Ebro.
  • En el grupo de las leguminosas, destaca el incremento de habas secas y altramuz. Le siguen los guisantes secos, las lentejas y los yeros. Algarrobas y otras leguminosas de grano, entre las que se encuentran el titarro, la almorta y el alverjón, experimentan un apreciable descenso.
  • En los cultivos industriales, la superficie cultivada descendió un 0,20 %. Excepcionalmente, el cultivo que más crece porcentualmente es el cártamo, al duplicar prácticamente su superficie respeto al año 2020. El cultivo con mayor superficie, el girasol, descendió un 2,45 %. Destaca también el aumento de la colza y el tomate de industria. El tabaco, a pesar del ligero descenso, mantiene su superficie en torno a la de los últimos años.
  • En plantas forrajeras, la superficie total baja un 2,09 % donde destaca la alfalfa, la veza y los cereales con destino forrajero. El maíz forrajero aumenta un 4,38 %. Las praderas polifitas experimentan una ligera subida del 0,56 %.
  • El grupo de hortalizas y flores es el que más aumenta dentro de los cultivos herbáceos, con un 8,77 % más respecto a 2020. Porcentualmente destacan los cultivos de col brócoli, (51,51 %) y guisante verde (41,96 %), seguidos del ajo, el melón y el tomate. Espárrago, pimiento y sandía descendieron ligeramente.
  • Por su parte, las tierras de cultivo en barbecho disminuyeron ligeramente en un 6,61 %. Cabe destacar el crecimiento paulatino en los últimos años de tierras con infraestructura de regadío que se han encontrado sin sembrar en el momento de la visita (en este punto hay que especificar que la encuesta recoge todas las tierras de cultivo no cultivadas en el momento de la visita, independientemente de su clasificación dentro del marco de las ayudas de la Política Agraria Común (PAC), pueden incluso no estar incluidas en el régimen de ayudas, sino estar simplemente a la espera de ser sembradas o incluso por cualquier causa haber sido labradas, pero sin embargo, no sembradas a lo largo de la campaña.

Respecto a los cultivos leñosos:

  • Destaca el progresivo aumento de prácticamente todas las especies del grupo, salvo el leve descenso del viñedo y el algarrobo. En su conjunto, los cultivos leñosos aumentaron un 0,84 % su superficie, y destaca el incremento de los frutales no cítricos (2,56 %) y, dentro de éstos, el almendro, pistacho, aguacate y mango. En el resto de los frutales no cítricos, descendieron los de pepita, melocotonero, albaricoquero y ciruelo. Entre los subtropicales, descendió el caqui; y en frutos secos, el avellano. En el grupo de los frutales cítricos, bajaron el naranjo y mandarino, mientras que el limonero ha visto crecer progresivamente su superficie en los últimos cinco años.

Superficie regada

  • El total de la superficie regada en el año 2021 se situó en 3 877 901 hectáreas y muestra cierta estabilidad, ya que apenas supone un aumento del 1,22 % respecto al año 2020 (3 831 181 hectáreas) y un 1,28 % respecto al año 2019 (3 828 747 hectáreas).
  • El sistema de regadío localizado (2 116 591 hectáreas, el 54,58 % del total) es el mayoritario —especialmente en olivar, viñedo, frutales, cítricos y no cítricos— y es, a su vez, el más eficiente y el que más ha crecido en los últimos años (14,87 %).
  • Las cuatro comunidades autónomas con más superficie de regadío son Andalucía, con 1 123 547 hectáreas (28,97 % del total), seguida de Castilla-La Mancha (582 767 hectáreas, 15,03 % del total); Castilla y León (472 113 hectáreas, 12,17 %) y Aragón (420 527 hectáreas, 10,84 %).
  • Los cereales son el grupo de cultivo que ocupa una mayor superficie de regadío (932 963 hectáreas, un 24,06 % del total), seguidos por olivar (875 531 hectáreas, 22,58 %), frutales no cítricos (409 381 hectáreas, 10,56 %) y viñedo (397 652 hectáreas, 10,25 %). Dentro de los cultivos donde el riego es mayoritario respecto a la superficie total, destacan los cítricos y hortalizas con un 93,41 % y 88,43 %, respectivamente. En lo concerniente a los cultivos leñosos más regados, el almendro ha doblado su superficie desde el año 2016.

Técnicas de mantenimiento del suelo

  • El laboreo mínimo fue la principal técnica de mantenimiento del suelo utilizada en España en el año 2021, representando el 41,34% de la superficie total (5.339.550 hectáreas) de los cultivos investigados, seguida por la cubierta vegetal espontánea con 1.210.469 hectáreas (22,67%) y el laboreo tradicional, que supone un 15,69% de la superficie total.
  • Finalmente se sitúan las técnicas de no laboreo (9,65 %), la de sin mantenimiento (7,86 %) y el resto de las cubiertas, inerte y vegetal sembrada, que representan el 2,64 % de la superficie estudiada.

El informe completo con los resultados detallados de Esyrce 2021 puede consultarse en esta dirección.

 

Resumen
Radiografía de la superficie de cultivo en España
Título
Radiografía de la superficie de cultivo en España
Descripción
La superficie de cultivo en España en 2021 se mantuvo sin apenas variación, con un aumento progresivo de los cultivos leñosos (0,84 %) y los prados y pastos (0,86 %) en detrimento de la tierra arable (-0,73 %), un incremento debido a la expansión del almendro y pistacho.
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