La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), dependiente del Ministerio de Sanidad, recomienda a las mujeres embarazadas o en fase de lactancia y niños de hasta tres años no consumir pez espada o atún rojo, debido al alto contenido de mercurio que pueden llegar a acumular este tipo de especies de gran tamaño. […]

La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), dependiente del Ministerio de Sanidad, recomienda a las mujeres embarazadas o en fase de lactancia y niños de hasta tres años no consumir pez espada o atún rojo, debido al alto contenido de mercurio que pueden llegar a acumular este tipo de especies de gran tamaño.

El Ministerio de Sanidad, sin embargo, ha querido tranquilizar a los consumidores, asegurando que pueden comerlo «con todas las garantías», puesto que se trata de la actualización de una recomendación hecha ya hace tiempo, pero en ningún caso de una alerta.

En efecto, ya en el mes de abril AESAN aconsejaba en una nota pública evitar su consumo en el caso de mujeres embarazadas o en período de lactancia y niños menores de 3 años y limitarlo a 50 gramos a la semana en niños de 3 a 12 años, evitando además el consumo de ningún otro pescado de esta categoría en la misma semana.

La nota actualizaba, a su vez, un informe del Comité Científico de la AESAN de septiembre de 2010 en el que se estimaba que las mujeres embarazadas podían ingerir una ración de 100 gramos de pez espada a la semana y los niños entre 7-12 años sólo media ración (50 g) de pez espada a la semana y ningún otro de los pescados grandes en esa misma semana.

La ministra Leire Pajín envía un mensaje de tranquilidad

La ministra de Sanidad, Leire Pajín, ha declarado que los niveles de metales presentes en algunos alimentos son «una preocupación constante» , por lo que su ministerio está «en constante alerta», señalando que el resto de ciudadanos pueden consumir tranquilamente  estos alimentos, ya que la recomendación de la AESAN solo se dirige a «determinadas poblaciones» -como son niños y embarazadas-, que deben ser más cuidadosos en su alimentación para evitar riesgos.

El mercurio se encuentra en muchos pescados y mariscos, pero especialmente en las especies de gran tamaño, que debido de la contaminación medioambiental, lo acumulan en su organismo a lo largo de su vida. Aún tratándose de ejemplares capturados en aguas poco contaminadas, su condición de migratorios y de grandes depredadores hace muy difícil excluir la posibilidad de que provengan de otras aguas que sí podrían estar afectadas.