Representantes técnicos del Consejo Regulador del Cava se han trasladado a lo largo de esta semana a la capital rusa, Moscú, en el marco de una misión promovida por la Comisión Europea y Rusia relacionada con los sistemas de proección de las Iindicaciones Geográficas. La Comisión Europea tiene el mandato del Consejo Europeo para la negociación […]

Representantes técnicos del Consejo Regulador del Cava se han trasladado a lo largo de esta semana a la capital rusa, Moscú, en el marco de una misión promovida por la Comisión Europea y Rusia relacionada con los sistemas de proección de las Iindicaciones Geográficas.

La Comisión Europea tiene el mandato del Consejo Europeo para la negociación de un acuerdo con Rusia sobre la protección de las indicaciones geográficas. En esta línea, ha solicitado al Consejo Regulador del Cava que les acompañe a Moscú para explicar su sistema de control de calidad y de la certificación del cumplimiento. El objetivo de este encuentro es que las autoridades rusas conozcan cómo funciona el sistema en Europa. Para ello, la Comisión ha escogido dos productos: el Cava y el Cognac. 

 En el caso del Cava, la Comisión se ha fijado en el éxito que ha tenido en los últimos años en los mercados internacionales y por la seriedad y el rigor de sus sistemas de control de calidad.

Rusia es uno de los países emergentes donde el Cava se está introduciendo con fuerza y supone un importante mercado potencial. En el año 2012, el incremento fue de un 64% de botellas vendidas respecto al año anterior.

En cuanto a producto, el 75% de Cava que se vende en Rusia es brut, mientras que el 25% restante es semiseco, unas cifras que hace unos años eran precisamente a la inversa. Para el presidente del Consejo Regulador del Cava, Gustavo García Guillamet, este cambio de tendencia se debe a que “el consumidor ruso conoce y valora cada vez más las propiedades cualitativas del Cava”.

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