El Certamen del Queso Cabrales se celebra anualmente el último domingo del mes de agosto en la localidad asturiana de Arenas de Cabrales para elegir el mejor queso Cabrales del año, concluyendo con la subasta del queso ganador.
Una subasta que en la pasada edición del Certamen del Queso Cabrales alcanzó su quinto récord Guinness al alcanzar la puja el precio de 37 000 euros abonados por la pieza del queso ganador, que el jurado del concurso elige puntuando parámetros como el aspecto del corte — color de la pasta y desarrollo del moho penicillium—, características olfato-gustativas — olor y sabor, retrogusto, persistencia—, la textura y, por último, la impresión global, hasta un máximo de 126 puntos.
Cabrales, a por el sexto récord Guinness
Por ello, este año la organización espera batir un nuevo Guinness World Record, que sería el sexto logrado en la tradicional puja tras los conseguidos en 2018 (14 300 euros), 2019 (20 500 euros), 2023 (30 000 euros), 2024 (36 000 euros) y el año pasado, 37 000 euros por una pieza del queso ganador, de la quesería Ángel Díaz Herrero.
En todos los casos, el establecimiento que ha ofrecido la mayor cifra en la subasta ha sido el mismo, el restaurante El Llagar de Colloto, en Oviedo, que lleva seis años consecutivos haciéndose con la mejor pieza del certamen, puesto que en 2022 también se lo llevó, pagando 17.000 euros.
El Cabrales es un queso de pasta azul elaborado con leche cruda de vaca, oveja o cabra, o bien mezcla de dos o de los tres tipos de leche entera, sin conservantes, cuya elaboración artesanal se remonta a una época ancestral, con raíces firmes en la cultura pastoril de los Picos de Europa que datan de hace cientos de años.
INFORMACIÓN DE SÍNTESIS
El Certamen del Queso Cabrales se celebra anualmente en Asturias para elegir la mejor pieza del año. En la última edición, la subasta del queso ganador alcanzó su quinto récord Guinness al pagarse 37 000 euros por una pieza de queso. Para la nueva edición, la organización busca batir su sexto récord mundial. Este emblemático queso azul, elaborado artesanalmente con leche cruda y sin conservantes, mantiene una tradición pastoril ancestral en los Picos de Europa que data de hace cientos de años.


