La nueva normativa estadounidense aprobada dentro del ámbito de la reforma sanitaria promovida por el presidente Obama exige, entre otros puntos, un mayor detalle en el etiquetado de los alimentos relativo a su composición calórica y nutricional, indicando el contenido de calorías de cada plato, así como una serie de datos relativos al total de […]

La nueva normativa estadounidense aprobada dentro del ámbito de la reforma sanitaria promovida por el presidente Obama exige, entre otros puntos, un mayor detalle en el etiquetado de los alimentos relativo a su composición calórica y nutricional, indicando el contenido de calorías de cada plato, así como una serie de datos relativos al total de grasas, porcentaje de grasas saturadas, colesterol, sodio, carbohidratos totales, azúcares, fibra y proteína total.

En este sentido, la Ley de Salud Pública aprobada en marzo de 2010 obliga también a los restaurantes a mostrar en sus menús las calorías de cada plato y otros detalles de la composición nutricional de los alimentos ofrecidos al público, de modo que cada cliente tenga posibilidad de juzgar por sí mismo si el plato elegido se adecua mas o menos a sus necesidades o situación de salud personal.

De hecho, ya se ha procedido por parte de la Agencia Estadounidense de Medicamentos y Productos Alimentarios (FDA) a remitir estas nuevas directrices a los colectivos hosteleros, un tema que afecta desde a las grandes cadenas de restauración hasta a los más pequeños puntos de venta de alimentos al por menor.

Flexibilidad en la aplicación de la norma

Ante la complejidad de la puesta en marcha efectiva de estos nuevos requisitos informativos, la FDA ha reconocido que la administración podría considerar la posibilidad de “un periodo de tiempo no especificado” para la aplicación definitiva de la norma, dejando así un cierto margen de tiempo para llevar a cabo los cambios propuestos.

“Una de las cosas más importantes que podemos hacer cuando se trata de la salud de la nación es proporcionar información básica simple para el pueblo estadounidense para que puedan tomar las decisiones que sean mejores para ellos y sus familiares”, aseguraba Margaret Hamburg, representante de la FDA, quien añadía: “El nuevo menú exigido como parte del Programa de Etiquetado ayudará a los estadounidenses a la elección de alimentos en los restaurantes o en máquinas expendedoras sabiendo lo que contiene cada uno de ellos y así poder hacer una selección más saludable”.