Recientemente, 30 entidades de los sectores sociales y económicos, entre las que se encuentran organizaciones gremiales de la producción de cerveza, vino o sidra, agencias de publicidad, medios de comunicación, sindicatos, médicos especializados en toxicomanías, padre y alumnos, etc., han firmado el  “Acuerdo Nacional contra el consumo de bebidas alcohólicas por parte de los menores”, […]

Recientemente, 30 entidades de los sectores sociales y económicos, entre las que se encuentran organizaciones gremiales de la producción de cerveza, vino o sidra, agencias de publicidad, medios de comunicación, sindicatos, médicos especializados en toxicomanías, padre y alumnos, etc., han firmado el  “Acuerdo Nacional contra el consumo de bebidas alcohólicas por parte de los menores”, que incluye un manifiesto de 10 puntos que fue leído públicamente en presencia de  la ministra de Sanidad, Política Social e Igualdad, Leire Pajín, la secretaria General de Política Social, Isabel Martínez y la delegada del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas, Nuria Espí, entre otros representantes políticos.

En el transcurso de este acto, la ministra Leire Pajín, anticipó algunos de los datos obtenidos en el Estudio Estatal sobre el Uso de Drogas en Estudiantes de Secundaria (ESTUDES), que se publicará en los próximos días, destacando que, tomando como referencia la última encuesta publicada sobre este tema, en 2008, en lo que se refiere a “embriaguez”, actualmente el porcentaje de chicas -entre estudiantes de secundaria- supera al de los chicos.

Baja la edad y sube la cantidad de alcohol

Además, según indicaba la ministra, la edad media de inicio de consumo ha descendido ligeramente, pasando de 13,8 años a 13,7. Pajín puntualizaba que aunque “el número de menores no ha aumentado”, sí resulta preocupante “la cantidad de alcohol que beben” porque “el 52,9% se ha emborrachado en el último año y el 35% lo ha hecho en el último mes”, según los datos de la última encuesta que se publicarán próximamente.

En cuanto al manifiesto, los sectores y las asociaciones firmantes se han comprometido a establecer una plataforma de trabajo estable que permita diseñar campañas dirigidas a menores y su entorno, con los siguientes objetivos:

 

1. Evitar toda comunicación, información, publicidad o promoción comercial que relacione el consumo de bebidas alcohólicas con el éxito social o sexual, con la mejora del rendimiento físico o que induzca al consumo de alcohol por parte de los menores de edad, u ofrezca una imagen negativa de la abstinencia o de la sobriedad. También se evitará toda publicidad o información que subraye como cualidad positiva de una bebida su alto contenido alcohólico.

2. Involucrar y responsabilizar a los medios de comunicación, las redes sociales y sobre todo, a los medios televisivos, en la información sobre los perjuicios del consumo de alcohol por parte de los menores de edad. También deberán establecer medidas de control para evitar que los espacios televisivos dirigidos a menores incluyan publicidad sobre bebidas alcohólicas.

3. Dotar de recursos a las familias y a los entornos sociales del menor para incrementar la percepción del riesgo asociado al consumo de alcohol en estas etapas.

4. Estimular la autorregulación en esta materia entre los productores, los distribuidores y los expendedores de bebidas alcohólicas.

5. Desarrollar campañas públicas de educación y prevención enfocadas a evitar el consumo de alcohol por menores de edad, detectando los factores de riesgo y potenciado los factores de protección.

6. Educar en hábitos de salud e informar adecuadamente, desde todos los sectores, con especial incidencia por parte de las administraciones públicas sanitarias y educativas, y desde edades muy tempranas, sobre las consecuencias derivadas del consumo de alcohol en menores.

7. Diseñar junto a educadores y agentes sociales programas de prevención del consumo de alcohol en menores en el ámbito escolar.

8. Fomentar hábitos de vida saludables y la práctica del deporte, así como actividades creativas y artísticas. Impulsar y dar a conocer la oferta pública de actividades de ocio para menores (principalmente deportivas y culturales), alternativas al consumo de alcohol en este colectivo.

9. Cooperar entre todos los agentes implicados para promover la responsabilidad y prevenir las prácticas ilícitas de venta de alcohol a menores.

10. Diseñar estrategias y planes de trabajo con el objetivo de establecer el consumo cero de alcohol entre menores de edad.