En España, el desperdicio alimentario no es solo un problema ambiental, sino un síntoma de un consumo ineficiente: tres de cada cuatro familias tiran comida que aún podría ser aprovechada.
De acuerdo con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), la Unión Europea busca transformar nuestra relación con los alimentos de modo que en 2030 el desperdicio per cápita sea solo la mitad del actual.
Un objetivo al que nosotros también podemos aportar con la cocina de aprovechamiento, una tendencia necesaria para una vida más consciente y económica. Antes de tirar ese alimento que ha quedado olvidado en la nevera, pensemos que puede ser la base de un plato estrella, como por ejemplo estos Langostinos al vino blanco que sobró de anoche, en base a una receta ofrecida por la Asociación Española de Fabricantes de Platos Preparados (ASEFAPRE).
Langostinos al vino blanco que sobró de anoche
INGREDIENTES
- Un vaso de vino blanco sobrante
- Un envase de langostino crudos
- Un envase de palitos de surimi
- Un frasco de macedonia de verduras
- Mayonesa
- Tomatitos cherry
- Aceite de oliva virgen extra
- Salsa de soja
- Sal y pimienta
- Limón
ELABORACIÓN
Descongelamos los langostinos siguiendo las indicaciones del etiquetado y los pelamos, retirando cabeza y cola.
En un bol vertemos el vaso de vino y un poco de pimienta negra, añadimos los langostinos y los dejamos marinar durante diez minutos. Luego los retiramos, escurrimos en un colador y reservamos el vino en que se han maridado.
En un wok con un poco de aceite sellamos los langostinos vuelta y vuelta. Vertemos en el wok el vino sobrante y un chorrito de salsa de soja, y dejamos cocer los langostinos durante un minuto.
Cortamos en rodajas finas unos cuantos palitos de surimi y los mezclamos con la jardinera de verduras previamente escurrida. Salpimentamos, añadimos tres cucharadas generosas de mayonesa y mezclamos todo bien.
Servimos en unos vasos o copas colocando una base de ensaladilla de jardinera y surimi, encima unos tomatitos cherry cortados por la mitad, un poco de mayonesa, dos cucharadas por copa del vino albariño de maridar y, ya encima, unos langostinos enteros. Decoramos con un langostino sin pelar y una rodajita de limón, y listo para servir.



