En lo más profundo del País Vasco, justamente en la línea divisoria entre Errenteria y Astigarraga en la provincia de Guipuzcoa,  se encuentra el antiguo caserío de Otzazulueta, hoy en día internacionalmente conocido como Mugaritz. Un estratégico emplazamiento hace años rodeado por un inmenso robledal del que todavía quedan algunos ejemplares, como el catalogado como […]

En lo más profundo del País Vasco, justamente en la línea divisoria entre Errenteria y Astigarraga en la provincia de Guipuzcoa,  se encuentra el antiguo caserío de Otzazulueta, hoy en día internacionalmente conocido como Mugaritz.

Un estratégico emplazamiento hace años rodeado por un inmenso robledal del que todavía quedan algunos ejemplares, como el catalogado como triple centenario, un roble “abuelo” situado a escasos metros de la cocina que de algún modo sigue haciendo de vigía y testigo mudo de la historia de ese viejo caserío que ha llegado a ocupar el quinto puesto en la lista de los mejores restaurantes del mundo.

Mugaritz abrió sus puertas en marzo de 1998 bajo la dirección de Andoni Luis Aduriz. Reconocido por la prensa mundial como “el fenómeno gastronómico más importante en el panorama mundial de los últimos tiempos, este establecimiento figura con frecuencia en las páginas de revistas tan prestigiosas como la sueca ‘Gourmet’, las norteamericanas ‘New York Times Magazine’ o ‘Saveur’, la italiana ‘Gambero Rosso’ o las japonesas ‘Cuisine Kingdom’ o ‘Specialités’, que le dedican amplios espacios a profundizar en el estilo de cocina de Mugaritz o en la tecnología que su chef, Andoni Luis Aduriz emplea para llevar a cabo sus creaciones gastronómicas.

En el año 2000, Mugaritz consigue su primera estrella Michelín. La segunda le vendría solo cinco años después y a partir de 2006 entra directamente en la lista de ‘Los 50 mejores restaurantes del mundo’, con el décimo puesto. Desde entonces ha elevado esta calificación hasta el quinto lugar en que se encuentra actualmente, compartiendo el honor de los diez primeros puestos mundiales con otros tres restaurantes españoles que ocupan el segundo puesto (El Bulli), el cuarto (El Celler de Can Roca) y el noveno (Arzak).

La actividad de Mugaritz no se centra sólo en la parte gastronómica, sino que participa en proyectos culturales, editoriales, de investigación, divulgativos, de formación y de asesoramiento, entre otros.

Un incendio obliga a cerrar temporalmente

En la madrugada del 15 de febrero de 2010 un cortocircuito provocó un grave incendio en sus cocinas, por lo que el restaurante tuvo que permanecer cerrado durante cuatro meses. Tras el incidente, el equipo recibió miles de muestras de solidaridad de todo el mundo, lo que animó a Andoni Luis Aduriz para seguir adelante con el proyecto. Mugaritz retomó completamente su actividad el 15 de junio de 2010.

En cuanto a sus propuestas gastronómicas, Mugaritz ofrece dos diferentes posibilidades que en ambos casos responden a la vocación de reunir la mejor selección de productos de temporada. Los platos entran y salen de los menús acompañando a los ciclos naturales de los alimentos y las estaciones del año, basados en unas materias primas únicas provenientes de unos productores muy seleccionados y que siempre mantienen una estrecha relación con el restaurante.

Se trata de dos menús degustación, denominados como “Ertzak” y “Mugak”, que representan la esencia de la cocina y el concepto básico de este establecimiento excepcional, un esfuerzo que va en línea con la filosofía de Andoni Luis Aduriz basada en la constante búsqueda de la perfección en cada una de sus propuestas. El precio, entre los 95 y los 125 euros.

Mugaritz
Aldura Aldea, 20. Caserío Otzazulueta
Errentería. Guipuzcoa.
Tfno: 943 522 455 / 943 518 343
www.mugaritz.com

Mugaritz-interior