La moda de fotografiar todo lo que comemos y bebemos sigue latente en esta sociedad en la que vivimos con el móvil en la mano. En este sentido, hashtags como #wine, #winelover y #winetasting sumen más de 58 millones de publicaciones en una red social también tan de moda como Instagram.

Por ello, y para facilitar ésta labor, la Interprofesional del Vino de España (OIVE) ha querido ofrecer una serie de recomendaciones para sacar el máximo partido a las fotos de vinos.

Las mejores fotos de vinos

EL CONTEXTO. Para las fotos tomadas al aire libre, el otoño es una época ideal. Con la vendimia recién finalizada, las hojas de los viñedos se viran a tonos ocres y ofrecen un rico abanico de colores. Podemos encontrar viñedos con vistas al mar, a ríos, en pendiente, en ladera u ocupando grandes extensiones, o por el contrario, pequeños recovecos perdidos en la montaña. En España contamos con viñedos ‘de foto’ en muchos rincones. Por ejemplo, en regiones del norte y, sobre todo, en otoño al amanecer se producen neblinas, un elemento muy lírico para triunfar con una fotografía singular.

Al fotografiar una copa o botella de vino en interior, es necesario tener en cuenta lo que se quiere contar. El maridaje es un punto importante a la hora de disfrutar del vino con lo que una fotografía en la que se capte vino y comida es sinónimo de triunfo.

EL ENFOQUE. En el momento de pulsar el botón de captura, hay ciertos trucos a tener en cuenta, como cambiar el punto de vista y ofrecer una perspectiva nueva. Así, trucos sencillos como capturar la copa de vino desde abajo, haciendo que el cáliz ocupe la mayor parte de la foto, puede darle al color y a los reflejos del vino el protagonismo que merece.

Si nos encontramos en un viñedo, hacer la fotografía a nivel del suelo remarcará la importancia de la vid al retratarla en primer plano. Los suelos pizarrosos, principalmente en el Bierzo y Priorat, emiten brillos metálicos que son mágicos para la imagen; los arcillosos, en la zona centro-norte de España en su mayoría, con sus tonos rojizos son un filtro natural para las instantáneas; los arenosos y graníticos, principalmente en Galicia, contrastan con las hojas ocres del viñedo en otoño; o los volcánicos en las Islas Canarias muestran el contraste entre el negro de la tierra y el abanico de rojizos de la planta.

También se puede hacer uso de la cuadrícula que ofrecen la mayoría de las cámaras de los móviles para encuadrar bien la imagen y así respetar la regla de los tercios. No debemos olvidar cuidar bien la luz y regularla con el mismo móvil y prescindir, cuando sea posible, del flash y del zoom.

EL RETOQUE. A la hora de retocar, Instagram ofrece dos posibilidades: editar y aplicar filtros. En el caso que nos decidamos por la primera, es necesario prestar atención al contraste, al brillo, la calidez y la saturación, ya que la buena combinación de estos retoques hará que suba la calidad de la imagen. Así la textura y la nitidez limpiarán la imagen. En cuanto a la opción de luces y sombras, se aplicará solo a los elementos necesarios. La opción de desenfoque y viñeta ofrecen un efecto interesante, sin embargo, no hay que abusar de ellos.

Si, hemos optado por la aplicación de filtros, dependerá de cómo queramos o tengamos el perfil. Si lo queremos con mucha luz y un toque frío usaremos los filtros Clarendon o Hudson. Si, por el contrario, queremos conseguir un perfil cálido, los filtros recomendados son Valencia y Sierra. Los filtros Crema y Hefe actuarían como mix de los dos. Por último, hay una serie de filtros como Inkwell, que permiten pasar a blanco y negro la fotografía, o X-Pro II y Perpetua que modifican la imagen de forma peculiar.

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Cómo sacar el máximo partido a las fotos de vinos
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Fotografiar todo lo que comemos y bebemos sigue siendo una tendencia imparable. Por ello, la Interprofesional del Vino de España (OIVE) ha querido ofrecer una serie de recomendaciones para sacar el máximo partido a las fotos de vinos.
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