Entre los motivos para que se produzca ese desperdicio, un buen número de consumidores reconoce no tener clara la diferencia entre fechas de consumo preferente y caducidad que figura en los envases alimentarios, una circunstancia que podría ser la causa principal del desperdicio de hasta nueve millones de toneladas de comida al año, no solo […]

Entre los motivos para que se produzca ese desperdicio, un buen número de consumidores reconoce no tener clara la diferencia entre fechas de consumo preferente y caducidad que figura en los envases alimentarios, una circunstancia que podría ser la causa principal del desperdicio de hasta nueve millones de toneladas de comida al año, no solo en España, sino igualmente en toda Europa.

De hecho, según la Comisión Europea cada año se desperdician en Europa 88 millones de toneladas de comida y cerca del diez por ciento de todo ese desperdicio está relacionado con el etiquetado de fecha de los alimentos y con el hecho de no tener clara la diferencia entre las fechas de consumo preferente y de caducidad, lo que estaría ocasionando que se desperdicie mucha comida que aún podría estar en buen estado y podría consumirse, por lo que es bueno saber que la fecha de caducidad indica que pasado ese límite temporal el producto deja de ser seguro para la salud y no debe consumirse y, sin embargo, la fecha de consumo preferente señala que, una vez pasada, el producto puede perder algunas de sus propiedades pero si tiene buen aspecto, huele bien y sabe bien, se puede consumir sin que entrañe riesgos.

Entre los consejos para desperdiciar menos alimentos en el día a día de los hogares, además de revisar las fechas de consumo de los alimentos e intentar consumirlos antes de que lleguen a su límite, hay algunos otros muy prácticos como adecuar la compra a las necesidades diarias: en el caso de alimentos frescos o listos para el consumo valorar si es necesario el paquete grande o las ofertas ‘dos por uno’, que quizá sea demasiada comida y termine desperdiciada, y, por supuesto, antes de que esto ocurra, preparar en casa sabrosas y prácticas recetas con sobras, como por ejemplo, estos Blinis con queso light y salmón, una receta ofrecida por Levital.

Blinis con salmón ahumado sobrante y queso crema

INGREDIENTES

  • Algunas lonchas de salmón ahumado que nos hayan sobrado de un plato anterior
  • Queso crema
  • 350 g de harina
  • 8 g de sal
  • 25 g de levadura fresca Levital
  • 1 huevo
  • 500 ml de leche
  • 20 g de mantequilla

ELABORACIÓN

En un bol mezclamos la harina y la sal, añadimos la levadura disuelta en un poco de agua tibia, luego agregamos el huevo y la leche tibia poco a poco, sin dejar de mezclar.

Cuando la mezcla esté bien lisa, cubrimos el recipiente con un paño húmedo y dejamos reposar 45 minutos en un lugar templado.

Pasado ese tiempo, mezclamos de nuevo con la espátula y dejamos reposar otros 45 minutos.

Por último, añadimos la mantequilla reblandecida y mezclamos hasta su completa incorporación.

Ponemos un poco de aceite en una sartén, vamos vertiendo en ella la masa de 3 a 4 mm de grosor y doramos por ambos lados.

Para servir, apilamos dos o tres blinis, disponemos encima el salmón y untamos con el queso crema.

Blinis con salmón ahumado sobrante y queso crema (receta sin desperdicio)
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Blinis con salmón ahumado sobrante y queso crema
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