La Consejería de Cultura, Turismo y Deporte de la Comunidad de Cantabria ha otorgado los premios ‘Gastronomía de Cantabria 2010’, unos galardones tienen como objetivo estimular la calidad de la gastronomía y la restauración regional, dirigidos tanto al trabajo desarrollado por los profesionales como a la propia iniciativa empresarial. El cocinero Óscar Calleja, copropietario del […]
La Consejería de Cultura, Turismo y Deporte de la Comunidad de Cantabria ha otorgado los premios ‘Gastronomía de Cantabria 2010’, unos galardones tienen como objetivo estimular la calidad de la gastronomía y la restauración regional, dirigidos tanto al trabajo desarrollado por los profesionales como a la propia iniciativa empresarial.
El cocinero Óscar Calleja, copropietario del restaurante Annua, de San Vicente de la Barquera ha sido uno de los distinguidos por estos premios de la Consejería cántabra, en su caso coincidiendo con la reciente designación en enero pasado, por parte de Madrid Fusión, como “restaurante revelación en España 2010”. Óscar Calleja, que representó a a Cantabria en la Exposición Universal de Shangai, es sin duda uno de los cocineros cántabros con mayor proyección de futuro.
Premios para todos los sectores
Otro de los galardonados, en el apartado de personal de sala, ha sido Rafael Prieto, director y copropietario de los restaurantes El Serbal, de Santander y El Nuevo Molino, de Puente Arce, ambos con una estrella en la guía Michelín y con un sol en la Repsol.
Carlos Zamora Gorbeña, de los restaurantes DeLuz, Días de Luz, El Machichaco en Santander y Otras Luces en Valladolid, quien ha sido reconocido con el premio Gastronomía de Cantabria 2010 en la categoría de empresarios. Zamora, que proviene de la cadena nacional de restaurantes Vips, ha logrado levantar un grupo empresarial con cerca de cien empleados en apenas cinco años, una compañía que además cuenta con un solidario programa de responsabilidad social corporativa y apuesta decididamente por los productos agroalimentarios de la región, adquiridos directamente al productor.
Por último, en la modalidad de entidades, la distinción ha ido a la Cofradía de la Anchoa de Santoña, una asociación sin ánimo de lucro, que cuenta con 90 integrantes y cuyo fin es ensalzar la anchoa de calidad del Cantábrico y sus formas de consumo.

