La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) recomienda el consumo de 3 a 4 raciones de pescado a la semana por sus efectos beneficiosos para la salud.
Por su calidad nutricional, los pescados y mariscos son una alternativa idónea al consumo de otros alimentos que pueden tener un alto valor proteico, pero peor calidad de la grasa.
Cómo comprar, limpiar y preparar los pescados y mariscos
Pero, a veces, su consumo se ve frenado por las dudas sobre la gran variedad de especies e infinitas opciones. Por ello, desde Pesca España —asociación formada por algunas de las más importantes organizaciones de productores pesqueros del país— han querido ofrecer una serie de consejos sobre cómo pedirlos en el mercado o pescadería, cómo limpiarlos, conservarlos y disfrutarlos para sacarles el máximo partido:
Cómo pedirlos. No siempre tenemos claro lo que queremos, sino el resultado final que buscamos en el plato. La solución es tan sencilla como consultar con los pescaderos, los profesionales que mejor conocen la materia prima, diciéndoles el pescado o marisco en que estamos pensando y cómo hemos pensado prepararlo, y ellos nos recomendarán el tipo de corte que necesitamos, cómo de limpio (totalmente limpio, dejando la piel, sin espinas o llevándote hasta la cabeza para hacer un buen fumet…).
Cómo limpiarlos. Si hemos decidido limpiar una pieza de pescado nosotros mismos en casa conviene contar con un cuchillo correctamente afilado y con una tabla en la que trabajar cómodamente. El primer paso será retirar las escamas, raspando la piel del pescado desde la cola hacia la cabeza y en sentido contrario a la dirección de las escamas para que se desprendan fácilmente, revisando que no dejamos ninguna y enjuagando la pieza con agua. El siguiente paso será eviscerarlo, con ayuda también de un cuchillo y retirando las vísceras de la cavidad abdominal. Ahora ya solo quedará abrir, trocear o filetear al gusto y teniendo en cuenta que solo es recomendable hacer filetes de los pescados de más de un kilo.
Cómo descongelarlos. Antes de nada debemos confirmar con nuestro pescadero o a través del etiquetado si el producto ha sido congelado previamente y si se puede volver a congelar al llegar a casa (si lo vamos a cocinar, seguro que sí). La forma de descongelar el pescado es sacándolo el día anterior y poniéndolo en la nevera. Es importante no someter los alimentos a cambios bruscos de temperatura, por lo que es recomendable olvidarnos del microondas o de sumergirlo en agua caliente para acelerar el proceso.
Cómo conservarlos. En este punto también es recomendable seguir las indicaciones del pescadero o del etiquetado. Si vamos a guardarlo en la nevera, conviene que sea un recipiente hermético de cristal y reservar siempre los mismos para el pescado, para evitar que se traspasen los olores. En el caso que vayamos a congelarlo, lo ideal es hacerlo en paquetes individuales o de ración, con ayuda de film transparente o paquetes de envasado al vacío que facilite la identificación y el aprovechamiento del espacio en el congelador.
Cómo cocinarlos. A la hora de cocinar pescados y mariscos es muy importante respetar los tiempos de cocinado y la temperatura recomendada de las recetas para disfrutar de un alimento jugoso, sabroso y en su punto. De esta manera, conseguiremos que la textura, el sabor y la receta final sean perfectos.


