En los últimos años, el desperdicio de comida en los llamados países desarrollados se ha convertido en un hecho peligroso para el planeta: en el supermercado compramos más de lo que necesitamos, en casa dejamos que se estropeen las frutas y vegetales, en el restaurante pedimos más de lo que podemos comer…
Hemos adquirido hábitos que afectan al planeta y ejercen una presión adicional sobre los recursos naturales. Cuando desperdiciamos comida, desperdiciamos la mano de obra, el dinero y recursos valiosos —como semillas, agua, pienso, etc. — que se emplean en la producción de la comida, sin mencionar los recursos que se destinan a transportarla. En resumen, el desperdicio de alimentos aumenta las emisiones de gases de efecto invernadero y contribuye al cambio climático.
Sin embargo, los hábitos se pueden cambiar con una serie de gestos y acciones cotidianas como, por ejemplo, guardando las sobras y reutilizándolas para otra comida o utilízalas en un plato diferente, preparando propuestas como esta Crema de calabacín ya maduro con atún en conserva, en base a una receta ofrecida por ANFACO-CEOPESCA.
Crema de calabacín ya maduro con atún en conserva
INGREDIENTES
- Calabacines que veamos que están madurando
- Atún en conserva en aceite de oliva
- Pimiento rojo
- Nata líquida
- Sal
ELABORACIÓN
Pelamos —o no, al gusto— los calabacines, los cortamos en dados y los ponemos a cocer en agua con sal hasta que estén blandos. Luego los escurrimos y trituramos con la batidora hasta obtener una crema lisa. Pasamos esa crema a un cazo al fuego y la ligamos con la nata.
Cortamos el pimiento rojo en dados pequeños, los pasamos a un bol junto con una pizca de sal y un poco del aceite de la lata de atún y lo hacemos en el microondas a máxima potencia hasta que el pimiento quede cocinado, de 6 a 8 minutos, dependiendo de la potencia del microondas.
Servimos la crema en un cuenco o plato hondo, añadimos por encima el atún desmigado y el pimiento asado, y lista la crema para servir.


