Moctezuma Xocoyotzin (1466-1520). Emperador de México de 1502 a 1520. (Extracto de El corazón de piedra verde, de Salvador de Madariaga) “Moctezuma ordenó a Xuchitl que entrase en turno con las doncellas nobles que solían servirle a la mesa. El emperador comía siempre solo. En la sala donde se le servían sus comidas ardía siempre […]

Moctezuma Xocoyotzin (1466-1520). Emperador de México de 1502 a 1520.
(Extracto de El corazón de piedra verde, de Salvador de Madariaga)

“Moctezuma ordenó a Xuchitl que entrase en turno con las doncellas nobles que solían servirle a la mesa. El emperador comía siempre solo. En la sala donde se le servían sus comidas ardía siempre en un brasero una corteza especial que daba aroma sin humo y Moctezuma se protegía de la radiación directa del fuego por medio de una pantalla o biombo de madera primorosamente labrada y decorada de oro. Una hueste de criados colocaban en el piso a todo lo largo de la sala docenas de platos diferentes, casi todos a base de carne, aves o pescado, cada uno sobre un braserillo de barro.

Moctezuma pasaba a lo largo de esa exposición y con su varilla de oro elegía el plato del día; luego se iba a sentar sobre un ycpalli bajo, ante el cual estaba colocado un amplio almohadón de cuero rojo repujado en oro. En cuanto Moctezuma se sentaba se cerraban las puertas que separaban la parte de la sala donde él comía del resto, en donde siempre había una multitud de palatinos. Las cuatro doncellas de honor se quedaban en el comedor y a veces también se permitía a algún otro enano o jorobado que acompañase y divirtiese al emperador con sus chistes y jugarretas.

Una de las doncellas le ofrecía agua para lavarse las manos en un aguamanil de oro, mientras que otra le sostenía la jofaina, también de oro y la tercera -aquel día era Xuchitl- le presentaba una toalla blanca como la nieve. Moctezuma tomó la toalla asiendo a la vez la mano de Xuchitl que se la daba…tomó de un plato que le ofrecía la cuarta doncella unas tortillas de harina de maíz y huevos.

La primera doncella le sirvió entonces el guiso de perdiz con tomate y chile que aquel día había escogido. Moctezuma comía con los dedos en silencio… hizo ademán para que se acercase Xuchitl, tomó de su plato un trozo de perdiz y se lo ofreció. Xuchitl se ruborizó, aceptó el obsequio y se lo comió. Nadie había visto ni oído nunca que Moctezuma ofreciera un trozo de su propio plato a una de sus doncellas.”

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