La artista gráfica y fotógrafa canadiense residente en Nueva York, Sally Davies, inició el pasado 10 de abril un proyecto a titulado “Happy Meal Proyect”, cuyo objetivo consiste en fotografiar diariamente una hamburguesa, con su pan y sus patatas, recién comprada en una conocida cadena multinacional de Fast Food, con el objetivo de documentar su […]
La artista gráfica y fotógrafa canadiense residente en Nueva York, Sally Davies, inició el pasado 10 de abril un proyecto a titulado “Happy Meal Proyect”, cuyo objetivo consiste en fotografiar diariamente una hamburguesa, con su pan y sus patatas, recién comprada en una conocida cadena multinacional de Fast Food, con el objetivo de documentar su evolución orgánica y el aspecto físico que el conjunto del plato va adquiriendo con el paso del tiempo.
Desde ese primer día 10 de abril, Sally ha ido publicando a través de Facebook una foto diaria de la hamburguesa, inmortalizándola –y nunca mejor dicho- hasta el pasado 25 de agosto, cuando se cumplía el día 137 del experimento.
Como el primer día
Lo más sorprendente es que en esos más de cuatro meses no ha ocurrido nada y la hamburguesa está prácticamente como el primer día, intacta en su apariencia y sin que pueda apreciarse el más mínimo signo de descomposición, lo que sin duda ha vuelto a desatar la ya clásica polémica sobre la artificialidad de este tipo de productos y el supuesto abuso de conservantes y colorantes.


