Distancias de dos metros entre las mesas, que el cliente espere a ser acomodado por el personal del establecimiento, elementos de uso individual, no ofrecer raciones para compartir, no emplear las cartas convencionales sino documentos de un solo uso, carteles o pizarras, fomentar el pago con tarjeta para evitar el contacto…
Son algunas de las medidas contempladas en la Guía de buenas prácticas de manipulación y elaboración para el sector de la restauración. Medidas durante la pandemia de COVID-19 elaborada conjuntamente por la Consejería de Sanidad de la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid y que deberán aplicar los bares y restaurantes para evitar la transmisión del COVID-19, además de reforzar las prácticas de higiene y saneamiento de los alimentos.
Guía sanitaria
La Guía recuerda que las principales medidas para prevenir el COVID-19 son el lavado de manos frecuente, el mantenimiento de la distancia física de dos metros y el uso de mascarilla, que debe cubrir boca, nariz y barbilla cuando no pueda mantenerse ésta. Y, además, recoge otra serie de medidas concretas:
- Los establecimientos y locales que abran al público deben realizar una limpieza y desinfección de las instalaciones al menos dos veces al día con desinfectantes comunes, o diluciones recién preparadas de lejía de 1:50 aproximadamente (2 partes de lejía y 98 partes de agua, que equivale a 20 mililitros de lejía en una botella de litro y completar con el agua fría del grifo hasta llenar la botella). Sanidad recuerda que el ozono es una sustancia que aún no ha sido aprobada a nivel europeo para uso ambiental.
- Se aconseja instalar dispensadores de solución alcohólica en la entrada y salida, y colocar carteles recordando las medidas preventivas esenciales.
- El cliente deberá esperar a ser acomodado por el personal del establecimiento, advirtiendo de ello en la cartelería, si es preciso.
- Se esperará al momento de atención a los clientes para colocar los manteles, cubiertos, etc.
- Las mesas deben guardar la distancia de al menos dos metros.
- Debe garantizarse la limpieza y desinfección de los elementos de mayor riesgo como son las mesas, sillas de terraza o datáfonos, elementos que se aconseja limpiar entre cada cliente, así como pomos o interruptores. También hay que procurar una limpieza frecuente de las máquinas dispensadoras, las superficies de manipulación y los envases de los alimentos.
- Se deben retirar los elementos que puedan suponer un riesgo por su contacto, como son palilleros, servilleteros o botellas de aceite y sustituirlos por envases monodosis, y utilizar manteles desechables.
- No emplear menús o cartas convencionales y, en su lugar, informar de los productos en pizarras o medios electrónicos.
- No se ofrecerán raciones para compartir, sino tapas o platos individuales.
- Se fomentará el pago con tarjeta o medios electrónicos.
- Los locales que cuentan además con servicio de reparto de comida, se aconseja establecer un sistema de recogida preferente para personas mayores de 65 años, dependientes y colectivos vulnerables a la infección por COVDI-19; el establecimiento deberá contar con un espacio habilitado y señalizado para la recogida de los pedidos donde se realizará el intercambio y pago.
Y en cuanto a las medidas destinadas a los empleados:
- Es prioritario informar al personal que no puede acudir a trabajar si presentan síntomas de la enfermedad.
- El restaurador debe asegurarse de que los empleados conocen las nuevas instrucciones, entre ellas el lavado de manos frecuente, antes de comenzar a trabajar, antes y después de manipular alimentos, antes y después de usar el baño, después de manejar cualquier elemento como tarjetas, móviles o utensilios como carros, cajas, etc.
- Resulta también importante garantizar que el empleado utilice la ropa del trabajo exclusivamente en su lugar de trabajo, el bar o restaurante, y que proceda a lavar las prendas a temperatura entre 60-90 ºC.
- En caso de uso de guantes, se insiste en que se los laven y cambien con frecuencia y siempre tras tomar contacto con alimentos, zonas de riesgo, etc. Además, se aconseja la entrada escalonada de los empleados para evitar aglomeraciones así como tratar de sectorizar o señalizar el local para que el cruce de camareros sea mínimo.


