Refrescos y gaseosas, bebidas isotónicas y deportivas, bebidas de té, aguas enriquecidas… El verano supone un impulso para el sector de las bebidas refrescantes que, en esta época, llega a registrar cerca del 30 % del consumo total del año.
En concreto, para esta temporada, la Asociación de Bebidas Refrescantes (ANFABRA) —organización empresarial que representa al sector en España, con más de 2000 variedades diferentes comercializadas— pronostica una evolución positiva en torno a un 3 % más respecto al año anterior, gracias al buen comportamiento que están teniendo la hostelería y el turismo en el arranque del verano.
Las bebidas refrescantes que más nos gustan en verano
Según un informe de la consultora Global Data, las variedades de bebidas con mayor peso en España son los refrescos carbonatados, incluyendo las gaseosas y una enorme variedad de sabores y formatos, seguido de las bebidas deportivas e isotónicas y las bebidas de té, variedades que son las que han experimentado un mayor crecimiento en los últimos cinco años. A estas bebidas se suman las opciones sin azúcar, que en España ya son las opciones mayoritarias con un peso del 66 %, situándose como las bebidas que han experimentado un mejor comportamiento en los últimos años con un crecimiento medio anual de un 2,1 % desde 2019.
Hay que destacar que el mercado español presenta un patrón muy diferente al de otros países europeos y, además, los turistas internacionales que nos visitan en verano se suman a nuestros hábitos: el consumo de bebidas refrescantes se realiza en gran medida en un entorno social y está muy asociado a los momentos de disfrute, de modo que el consumo en hostelería —el 60 % en las ventas del sector en España— destaca claramente, con casi 10 puntos porcentuales más que la media europea.
Otras de las grandes diferencias con el resto de mercados europeos son el peso que tienen los momentos diurnos —en concreto el consumo de media mañana o aperitivo que en España es del 19 %, mientras que en el resto de Europa está en el 13 %—, las diferencias en cuanto a las variedades con mayor peso —en nuestro país las bebidas isotónicas y deportivas son la segunda variedad más escogida por los consumidores y, en cambio, a nivel europeo, se sitúan en séptima posición— y una mayor presencia también de las bebidas de té en España que en el resto de Europa.
Pero si hay una tendencia transversal a todas las categorías y que es especialmente relevante en nuestro país, es el consumo de variedades sin azúcar, que en España está en torno a los 20 puntos porcentuales por encima de la media europea.


