La pasta es uno de los productos preferidos en todo el mundo. Aunque se trata de uno de los alimentos más ancestrales y se desconoce su origen, probablemente ligado al propio desarrollo de la agricultura —se trata simplemente de mezclar un cereal con agua—, es un producto que puede encontrarse en las cocinas populares de muchos países y culturas.
Cuenta la leyenda que fue Marco Polo quien trajo la pasta a Europa desde China, en uno de sus viajes, aunque algunas referencias históricas aseguran que ya con anterioridad se elaboraban en la ciudad italiana de Pisa los vermicelli, muy similares a los spaghetti, aunque algo más finos.
Pasta corta lisa, como penne, fusilli, farfalle…, pasta corta estriada como penne o rigatoni, pasta larga, que se envuelve en el tenedor como espaguetis, tallarines o vermicelli…, láminas de pasta para lasaña o canalones…
Y aunque Italia sigue siendo el país donde más se consume, la pasta ha sido asumida en los recetarios tradicionales de muchos países con platos tan sugerentes como esta Lasaña verde de brócoli, kale y espinacas, en base a una receta ofrecida por Knorr Professional.
Lasaña verde de brócoli, kale y espinacas
INGREDIENTES
Para unas 8-10 raciones
- 10 láminas de pasta para lasaña
- 700 g de brócoli, cortado en ramilletes pequeños
- 300 g de kale (o col verde), troceada
- 300 g de espinaca fresca
- 500 g de cebolla, cortada en juliana
- 4 dientes de ajo, picados fino
- 1 manojo albahaca fresca, picada
- Aceite de oliva
- 2 litros de leche entera
- Roux blanco para espesar
- Queso para pizza y/o mozzarella, rallado
ELABORACIÓN
Precalentamos el horno a 170 ºC.
Blanquea el brócoli, la espinaca y el kale en agua hirviendo con sal. Escurrimos y mezclamos.
En una sartén con un poco de aceite, pochamos la cebolla hasta que esté transparente. Añadimos los ajos y la albahaca picada y cocinamos un par de minutos más. Luego incorporamos las verduras blanqueadas, mezclamos bien y salpimentamos.
Preparamos la besamel hirviendo la leche y espesándola ligeramente con el roux blanco —batiendo con varillas mientras se cocina para que se disuelva correctamente—, hasta obtener una textura cremosa.
En una bandeja honda para horno montamos la lasaña colocando en la base una cucharada generosa de besamel, encima 2 láminas de lasaña, otra capa de bechamel y una capa de verduras, repitiendo este proceso hasta acabar con los ingredientes, haciendo que la última capa sea de salsa blanca.
Añadimos una buena capa de queso rallado por encima y horneamos durante 30–40 minutos, o hasta que la lasaña esté bien cocida y dorada por arriba.





Based on 1 Review(s)

