El mercado de los elaborados cárnicos en España creció el pasado año 2025 cerca de un 7 %, reforzando así la tendencia creciente que había mantenido en años previos.
Es una de las principales conclusiones del estudio Sectores basic Elaborados Cárnicos elaborado por el Observatorio Sectorial DBK de INFORMA (filial de Cesce), que indica que el valor de las ventas en España de elaborados cárnicos ha mantenido una trayectoria sostenida de crecimiento desde el final de la pandemia, alcanzando en 2025 los 9380 millones de euros, lo que supuso un aumento del 6,7 % respecto al año anterior.
El mercado de elaborados cárnicos
Esta evolución del mercado en valor reflejó un mejor comportamiento de la demanda en volumen, frente a la atonía de ejercicios previos, combinado con una moderada tendencia al alza de los precios medios de venta, con el canal de hostelería y restauración mostrando un dinamismo creciente, frente a la mayor madurez registrada en el canal de alimentación, lo que se refleja en las inversiones llevadas a cabo por los principales operadores en nuevos equipamientos y líneas específicas para Horeca. Dentro de este canal de alimentación se aprecia un avance de la oferta marquista en detrimento de las marcas de distribuidor, gracias a las continuas innovaciones en los productos con altos contenidos de carne.
En este contexto, las exportaciones e importaciones también mantienen una tendencia al alza. El valor de las exportaciones —los países de la Unión Europea suponen en torno al 68 % del valor total exportado— se incrementó cerca de un 5 % en 2025, hasta los 2.057 millones de euros, lo que resultó en una tasa de propensión a exportar del 19%. En el caso de las importaciones, la cifra se situó en 708 millones de euros, un 17 % más.
En cuanto a la estructura de mercado, a pesar de mostrar una tendencia progresiva de concentración, la organización empresarial del sector sigue marcada por una fuerte atomización, con más de 3800 empresas fabricantes o transformadoras de carnes y derivados, aves y caza inscritas a comienzos de 2026, un escenario en el que numerosos pequeños productores de carácter local o regional compiten junto a un número reducido de grandes grupos alimentarios.
Entre las estrategias de los operadores líderes destacan el aumento de las inversiones en capacidad productiva y automatización para dar respuesta al auge de formatos de conveniencia, y la adopción de procesos de integración vertical y reordenación empresarial para ganar tamaño y generar economías de escala.


