Cada año, el Ayuntamiento de la localidad cántabra de Polanco, en colaboración con el Banco de Semillas de Tomate Antiguo, se propone encontrar el tomate que ‘de verdad sabe a tomate’, que lleva años cultivándose en una pequeña huerta familiar y cuyas semillas han ido pasando de generación en generación.
Y lo hace especialmente coincidiendo con la Feria del Tomate Antiguo que se celebra cada año en esta localidad con el objetivo de evitar que se pierdan las variedades antiguas que cultivaban nuestros abuelos, de excelente calidad, pero que han perdido protagonismo comercial y han dejado paso a variedades más productivas, que además, acoge el Concurso Nacional del Tomate Antiguo.
A por el Mejor Tomate Antiguo
Y este año, la octava edición ya de Feria Nacional del Tomate Antiguo de Polanco, que se celebrará los días 22 y 23 de agosto y volverá a reunir, como en años anteriores, a productores, expertos y aficionados llegados desde toda España, con una novedad: el Concurso Nacional del Tomate Antiguo estrenará una categoría especial para los vecinos de Polanco.
“Queremos que la Feria sea también de nuestros vecinos, que se sientan parte activa de ella y que vean reconocido ese conocimiento que se ha transmitido durante generaciones”, explica la alcaldesa de la localidad cántabra, Rosa Díaz.
Los tomates antiguos son variedades no híbridas seleccionadas y conservadas durante años por agricultores y familias, tomates elegidos por su sabor, su aroma y su textura y no porque todos tengan exactamente el mismo tamaño, el mismo color o sean capaces de soportar semanas de almacenamiento y largos viajes hasta llegar a un supermercado.
Cada año, en el Concurso se presentan tomates de formas imposibles, colores inesperados y nombres que cuentan historias de pueblos, familias y lugares situados a miles de kilómetros. El jurado no busca el tomate más perfecto, sino cualidades como sabor, aroma, textura y singularidad. Y también la riqueza genética que esconden variedades que forman parte de la historia de la huerta tradicional.
Los tomates presentados pueden, además, contribuir a ampliar el Banco de Semillas de Tomate Antiguo, creado para evitar que variedades históricas desaparezcan definitivamente. “Son auténticos tesoros gastronómicos que tenemos la obligación de intentar preservar”, asegura la alcaldesa de Polanco.
INFORMACIÓN DE SÍNTESIS
El Ayuntamiento de Polanco, en Cantabria, organiza el Concurso Nacional y la Feria del Tomate Antiguo junto al Banco de Semillas local. Este evento anual busca proteger y recuperar las variedades tradicionales no híbridas cultivadas por generaciones de familias, las cuales destacan por su excelente sabor, aroma y textura, frente a los tomates comerciales más productivos. La octava edición, que se celebrará en agosto, incluye una categoría exclusiva para vecinos. El jurado premia la singularidad genética y la riqueza histórica de estas hortalizas singulares.


