Los consumidores están ya equilibrando el gasto en lo esencial con pequeños caprichos que les aportan un estímulo emocional. De hecho, 7 de cada 10 consumidores aseguran que se permiten pequeños caprichos para hacer frente a la presión económica.
Es una de las principales conclusiones del informe anual global de tendencias de consumo Qué es lo que importa al consumidor actual 2026: cómo la IA está transformando la percepción del valor, que realiza el Instituto de Investigación de la consultora tecnológica internacional Capgemini, que indica que las prioridades de los consumidores están cambiando en 2026, con los precios justos y el trato transparente consolidándose como la base del valor para el consumidor.
Nuevas prioridades de los consumidores
Según este informe, ante la preocupación por la pérdida de poder adquisitivo y la incertidumbre financiera, los consumidores son cada vez más selectivos a la hora de decidir cómo ahorrar y en qué permitirse gastar, por lo que equilibran el gasto en bienes esenciales con pequeños caprichos planificados que les aportan un estímulo emocional. Además, están recurriendo a la inteligencia artificial para orientarse en el mercado. Sin embargo, el control sobre los datos y la transparencia siguen siendo una preocupación clave, lo que favorece a aquellas marcas que combinan la comodidad de los canales digitales con la atención personal.
En concreto, la transparencia en los precios y la comunicación honesta definen ahora la credibilidad de una marca. Casi tres de cada cuatro consumidores (74 %) afirman que cambiarían de marca por un precio regular más bajo, o si el tamaño o la calidad del envase se redujeran sin previo aviso (71 %). La mayoría considera que la reduflación es injusta y prefiere una pequeña subida de precio explícita antes que una reducción discreta del tamaño.
Por otro lado, aproximadamente la mitad de los consumidores están comprando cantidades más pequeñas y eligiendo alternativas más baratas para ajustarse a su presupuesto. Sin embargo, la confianza en la marca prevalece en categorías en las que la calidad y el rendimiento son primordiales, ya que el 77 % de los consumidores de cualquier nivel de ingresos evitan las marcas blancas en artículos como productos electrónicos o de cuidado infantil.
No obstante, en medio de una creciente presión financiera, la satisfacción emocional también desempeña un papel clave a la hora de comprar: siete de cada diez consumidores buscan pequeños caprichos para aliviar sus preocupaciones económicas, lo que pone de relieve que el valor es tanto práctico como emocional.


