Los investigadores del proyecto Beyond Xylella (BeXyl), respaldado por la Unión Europea, han identificado variedades de aceituna con mayor tolerancia a xylella fastidiosa y han presentado los primeros resultados de un tratamiento térmico experimental contra la bacteria.
Así lo recoge la publicación estadounidense Olive Oil Times en un artículo firmado por Daniel Dawson sobre este proyecto que tiene como objetivo ayudar a repoblar zonas afectadas por xylella fastidiosa —bacteria que afecta gravemente a cultivos como olivos, vides, cítricos y frutales, sin cura actual—, como la región de Apulia, en el sur de Italia, con el apoyo de análisis moleculares y fisiológicos.
Variedades de aceitunas tolerantes a la xylella fastidiosa
Para ello, investigadores de Europa, Estados Unidos y Costa Rica han estado realizando estudios en invernaderos vivos para identificar genotipos resistentes, examinando aceitunas, almendras, café, caquis, algarrobos y otras especies vegetales conocidas por su susceptibilidad a la xylella fastidiosa. Los científicos combinaron datos fenotípicos, fisiológicos y genéticos para identificar genes asociados con la resistencia y orientar el desarrollo de cultivos más resilientes.
En olivos, los ensayos en invernadero mostraron que las variedades Arbequina y Arbosana tenían altas tasas de infección, particularmente cuando se exponían a la cepa pauca de la bacteria. Por el contrario, Leccino, Frantoio y Gordal exhibieron cargas bacterianas más bajas y menos síntomas de enfermedad, lo que indica una mayor tolerancia.
Desde que comenzó el proyecto en 2022, los investigadores han identificado más de un millón de diferencias genéticas entre las variedades de aceituna, acotando los genes que pueden estar asociados con la tolerancia a Xylella. El equipo también ha analizado la composición nutricional de las plantas infectadas para comprender mejor cómo la enfermedad altera la fisiología del olivo y cómo los árboles responden a estresores abióticos como la sequía.
Mallorca, área test
Utilizando los conocimientos adquiridos en los estudios, los investigadores han producido entre 300 y 500 nuevas plántulas cada año para evaluar el rendimiento agronómico y la resistencia a la xylella. Entre los nuevos cruces que ya están en evaluación de campo se encuentra un híbrido de Arbosana, ampliamente utilizado en plantaciones de altísima densidad, y la variedad Leccino, tolerante a la bacteria.
Paralelamente a los ensayos en invernadero, el proyecto ha plantado una colección de 372 olivos de 26 cultivares de 12 países en Mallorca, donde las tres subespecies de xylella fastidiosa que se sabe que infectan las aceitunas —fastidiosa, multiplex y pauca—están presentes de forma natural.


