La Comisión Europea ha presentado una propuesta de Reglamento del Parlamento Europeo y del Consejo para la prohibición de la pesca con redes de deriva, ya que la utilización de este sistema “elimina definitivamente un arte con escasísima selectividad y, por lo tanto, muy perjudicial para la conservación de los mares”. A pesar de que […]

La Comisión Europea ha presentado una propuesta de Reglamento del Parlamento Europeo y del Consejo para la prohibición de la pesca con redes de deriva, ya que la utilización de este sistema “elimina definitivamente un arte con escasísima selectividad y, por lo tanto, muy perjudicial para la conservación de los mares”.

A pesar de que esta prohibición genérica ya estaba en vigor para redes de mayor tamaño, las deficiencias en lo que respecta a la definición del arte han permitido un uso fraudulento. Con la nueva normativa se establece una prohibición absoluta del uso de redes de deriva, con independencia de su tamaño o de la especie objetivo. Además se elimina una discriminación entre las distintas flotas europeas, pues algunas flotas de otros Estados Miembros han seguido utilizando estos artes amparadas en las citadas deficiencias de la normativa europea, mientras que en España se prohibió el uso de los artes de deriva desde el año 1990.

Por último, esta prohibición mejora la posición negociadora de la Unión para impulsar medidas encaminadas a erradicar definitivamente el uso de estos artes, altamente destructivos y que realizan capturas indiscriminadas, incluyendo gran cantidad de mamíferos marinos y tortugas.

Tras la presentación de esta propuesta se iniciarán los trabajos en las reuniones del Grupo de Política del Consejo para fijar una posición común entre los Estados Miembros, y posteriormente se debatirá esta propuesta con el Parlamento europeo, dando cumplimiento al procedimiento de codecisión.

Acerca de las redes de deriva

Las redes de deriva son un tipo de arte de pesca utilizado para capturar distintas especies pelágicas, así llamadas a las que viven en agua del océano que no están sobre la plataforma continental.

Según Oceana —la mayor organización internacional centrada exclusivamente en la conservación y protección de los océanos y las especies marinas— durante los años 80 y principios de los 90, el uso de este tipo de red se hizo muy popular debido a su eficacia y facilidad de uso. Sin embargo, asegura Oceana, las redes de deriva —que pueden alcanzar 35 metros de alto y 20 kilómetros de largo— provocan la captura accidental de miles y miles de cetáceos y otras especies en peligro de extinción.


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