El Área de Salud y Consumo del Ayuntamiento de Bilbao y la Asociación Slow Food Bilbao-Bizkaia han dado a conocer las recetas ganadoras del II Amamaren Eguna, un concurso gastronómico popular que tiene como objetivo rescatar el recetario tradicional de la ciudad, unos conocimientos que han ido pasando de generación en generación. Por un lado, […]
El Área de Salud y Consumo del Ayuntamiento de Bilbao y la Asociación Slow Food Bilbao-Bizkaia han dado a conocer las recetas ganadoras del II Amamaren Eguna, un concurso gastronómico popular que tiene como objetivo rescatar el recetario tradicional de la ciudad, unos conocimientos que han ido pasando de generación en generación.
Por un lado, La receta de la Tía Matilde, elaborada por Amaya Urbayen a base de bacalao desmigado, mantequilla, leche, harina y cebolla se ha alzado con el premio en el Mercado de La Ribera. Por otro lado, Conchi Urcelay ha sido la ganadora en el Mercado de Abando gracias a un plato muy de la Villa, el Pisto a la bilbaína. Ambas recetas has sido premiadas con un vale de 400 euros para consumir en el mercado donde resultaron ganadoras.
Los organizadores del concurso han agradecido su participación a todas las ‘amamas’ (abuelas) y ‘aitites’ (abuelos) que se han animado a cocinar junto sus nietos con el sorteo de una compra valorada en 300 euros. En este caso, la receta de Ternera rellena elaborada por la amama Maria Jesús López, clienta de La Ribera, ha sido la afortunada.
El certamen tuvo lugar el 4 de mayo, víspera del Día de la Madre. Un guiño a través del cual desde el Ayuntamiento de Bilbao y Slow Food Bilbao-Bizkaia buscan poner en valor la sabiduría de los más mayores, al tiempo que recuperar las costumbres culinarias y que los más pequeños de la casa cocinen y aprendan junto a sus aitites y amamas.
A través de muchas generaciones
Según ha indicado el Ayuntamiento, las recetas tradicionales contienen la sabiduría de una dieta equilibrada y una alimentación sana, que se han transmitido a través de muchas generaciones. Se trata de que esas amamas y aitites traspasen ese conocimiento a sus nietos y las recetas no caigan en el olvido.
Por su parte, el movimiento Slow Food reivindica los alimentos buenos, limpios y justos, así como la comida tradicional y la cocina artesanal. Uno de los mayores retos es la educación del gusto de los más pequeños.
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