Esta  semana ha dado comienzo la vendimia 2011 en  la Denominación de Origen Monterrei, con un excelente estado fitosanitario de las uvas, lo que hace prever que, como en otras ocasiones, el resultado final sea  la elaboración de un magnifico producto. La previsión técnica para este año es que la cosecha  se encuentre dentro de […]

Esta  semana ha dado comienzo la vendimia 2011 en  la Denominación de Origen Monterrei, con un excelente estado fitosanitario de las uvas, lo que hace prever que, como en otras ocasiones, el resultado final sea  la elaboración de un magnifico producto.

La previsión técnica para este año es que la cosecha  se encuentre dentro de los parámetros de las anteriores vendimias, superando los dos millones de kilos procedentes de 380 hectáreas  en las que trabajan 330 viticultores, surtiendo de uva amparada por el Consejo Regulador a las 25 bodegas pertenecientes a esta Denominación.

Una D.O. con mucha personalidad

La D.O. Monterrei es, de las cinco denominaciones gallegas, la de mayores contrastes y peculiaridades, entre ellas la de ser la única que pertenece a la Confederación hidrográfica del Duero ya que el río Támega, que cruza la región de norte a sur, es el último afluente español del río Duero.

Sus vinos quedan también muy definidos por la gran variedad de suelos existentes en su área geográfica, que van desde los pizarrosos y esquisitosos, muy adecuados para la crianza de tintos, a los graníticos y arenosos que generan en los vinos blancos un intenso potencial aromático o los suelos arcillosos que retienen la humedad en épocas de sequía.

Otro factor de influencia son las particulares características de su clima, considerado mediterráneo templado con tendencia continental y en el que la pluviometría es de 600mm, un nivel que comparado con los 1200 mm de media en el resto de la región gallega, hace que esta zona se asemeje a otras con vinos tan reconocidos como los de la Ribera del Duero o Rioja.

Una historia que comienza en el siglo IX

Los vinos de esta zona geográfica vienen produciéndose desde finales del siglo IX, de mano de las órdenes religiosas de la zona que expandieron el cultivo de la vid por toda la comarca,  en una época en la que el vino era utilizado básicamente como un tributo a pagar a los monasterios y señores feudales.

Artículos relacionados:

Aumenta la solicitud de contraetiquetas de la D.O. Monterrei

Los vinos de la D.O. Monterrey se presentan en Madrid