El Marco de Jerez da por concluida su vendimia 2025, que comenzó el pasado 5 de agosto, de modo que únicamente se mantiene la entrada en lagar de pequeñas partidas de uva destinadas al asoleo para la elaboración de vinos dulces.
Así lo han comunicado desde el Consejo Regulador de las Denominaciones de Origen Jerez-Xérès-Sherry y Manzanilla-Sanlúcar de Barrameda, añadiendo que la vendimia ha contado con una producción total estimada de 35 millones de kilos de uva, lo que supone un rendimiento medio de 5 500 kilos por hectárea, una campaña corta y compleja marcada por la fuerte incidencia del mildiu como consecuencia de las lluvias registradas en mayo, que redujo las expectativas de cosecha en torno a un 30 % respecto al año pasado.
La vendimia en el Marco de Jerez
Junto a esta reducción de volumen se ha unido una intensa ola de calor durante el verano, que complicó el proceso de maduración de la uva. La ausencia de la tradicional ‘blandura nocturna —la humedad y frescor aportados por la cercanía del mar y los rocíos— provocó que la viña no recuperara por las noches, dando lugar a una uva que perdió líquido y, con ello, peso.
“A pesar de estas complicaciones, la uva ha llegado a los lagares en buen estado sanitario y con un grado medio en torno a los 12,5º, parámetros que aseguran una correcta vinificación. El esfuerzo de los viticultores ha sido determinante para afrontar con éxito una campaña que exigía vigilancia constante y decisiones rápidas en el momento de la recolección”, explican los técnicos del Consejo.


