La ‘Ruta Los Indianos’, puesta en marcha por varias empresas de Santa Cruz de La Palma para potenciar el turismo local, recorrerá la ciudad canaria destacando la herencia cultural derivada de la emigración en la Isla y todos los elementos que conformaron una serie de cambios en lo relativo a la gastronomía, arquitectura, astronomía, artesanía […]

La ‘Ruta Los Indianos’, puesta en marcha por varias empresas de Santa Cruz de La Palma para potenciar el turismo local, recorrerá la ciudad canaria destacando la herencia cultural derivada de la emigración en la Isla y todos los elementos que conformaron una serie de cambios en lo relativo a la gastronomía, arquitectura, astronomía, artesanía o folklore popular, entre otros.

La ruta, que se basa en un guión elaborado por Mario Suárez Rosa, gerente de Casa Indianos, y Ana García Suárez, astrofísica, comenzará en el Barco de La Virgen, para posteriormente visitar distintos puntos de interés de la ciudad. 

Una de las primeras paradas será junto al Castillo de Santa Catalina, donde se realizará una observación astronómica comentada. La ruta concluirá en uno de los establecimientos organizadores del evento, donde se realizará una cena tematizada y comentada, cuyo menú combinará emigración y astronomía, finalizando una pequeña experiencia del Día de Los Indianos.

La gastronomía de La Palma

La isla de La Palma cuenta con dos monocultivos históricos, la caña de azúcar y los vinos, en los que basa su gastronomía tradicional. El primero, un cultivo de exportación llegado de la mano de los colonos flamencos, portugueses y andaluces a principios del siglo XVI, fue la caña de azúcar. Al mismo tiempo, se plantaron las primeras vides, cuyos frutos, al caer el monocultivo azucarero, irrumpieron con fuerza en las mesas europeas. 

Por su parte, los vinos palmeros quedaron inmortalizados en la literatura universal de la mano de William Shakespeare, Walter Scott, Lord Byron y Robert Stevenson, entre otros.

La máxima de la cocina española, «El sur fríe, el centro asa y el norte guisa», se confirma también en esta isla, propiciada por su diversidad climática. La Palma, abierta a la emigración y a la inmigración, ha sido y sigue siendo, receptiva con los usos y costumbres que trajeron los colonos y emigrantes que a lo largo de los siglos se establecieron o regresaron para quedarse en ella. 

Postres, licores, frutas, frutos secos, carnes y pescados también forman parte de la tradición de la isla. Aún hoy, en una mesa familiar no le puede faltar en los días grandes un plato tan típico como el arrope, presentado sobre un mantel bordado artesanalmente.

Quienes deseen reservar su participación en esta ruta, pueden hacerlo a través de esta dirección.

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